Fue una noche en Milán, en la Piazza del Duomo y con un testigo excepcional, el émerito Rey D. Juan Carlos I.
No me lo esperaba para nada, y de hecho cuando me lo pidió pensaba que estaba de broma. La verdad que fue inolvidable.
Mi anillo, de una colección de Suárez dedicada a novias románticas, es una sortija de oro blanco con tanzanita central (talla oval apaisada) con orla de diamantes (talla brillante engastados en rail).
La tanzanita, es escogida por su misticismo y su hipnótico color azul-púrpura. Los azules se hacen más evidentes cuando se expone a luz fluorescente y los tonos violetas se aprecian mejor bajo luz incandescente.
Además, tiene un mensaje oculto: el forro de la sortija esconde una declaración de amor, a modo de lenguaje encriptado de dos enamorados con sus propios códigos, en formas de corazón casi invisibles al ojo humano.
Mi anillo de pedida:

¿Cómo fue la vuestra?