Ya en Noviembre del 2016 habíamos decidido casarnos y estábamos con los preparativos para organizar todo.
A principios de Diciembre fuimos a visitar un mirador donde la hija de una amiga se había casado y nos enamoramos del lugar. Un mirador en lo alto de las montañas donde se veía todo el sur de la isla!!!

Sin pensarlo dos veces, fuimos a ver las fechas disponibles para Septiembre del 2017 porque era cuando nos queríamos casar. Nos informamos y quedamos en ir a reservar a la semana siguiente.
Mientras tanto... y yo sin saberlo, mi novio había comprado el anillo de pedida pero lo estaban arreglando para que fuese de mi talla. Suena gracioso no? Reservar el lugar de la boda sin haberme pedido que me casase con él. Pero bueno... No podemos controlar todas las circunstancias...
A la semana fuimos y reservamos el lugar... ¿qué es lo que pasó entonces? Hubieron unos pequeños problemas con la reserva que hicimos y tuvimos que volver a la semana siguiente.... Ese mismo día subimos a lo alto del mirador y allí mismito me lo pidió!!
Pedida de mano

Bajamos al restaurante para hablar con la dueña y una vez aclaramos todo, acabamos llorando!!
Entre los nervios de la pedida, los malos entendidos con la dueña y demás.. acabamos montando un show!!
¿Qué les parece?