Estábamos los dos solos, de noche. En la azotea de una casa rural, en un pueblecito de Salamanca, hace casi un año. Hicimos ese viaje para celebrar nuestro 5º aniversario. Se lo curró mucho y lo pasó bastante mal, por si le pillaba. Lo mejor de todo, es que lo tenemos grabado (¡¡bendito palo selfie!!), porque en nuestros viajes solemos hacer vídeos, para que no solo nos quede el recuerdo de las fotos. Él empezó a grabar tan normal, y yo le seguí "el juego", hablando del viaje, de lo que habíamos visto... Llegó un momento en el que me pasó el palo, y fue cuando comenzó a sacarse de dentro del chaleco que llevaba un montón de papeles doblados, donde escribió frases preciosas (que me emocionaron de lo lindo). Lo primero que pensé, es que ese era su regalo por los 5 años juntos. En lugar de algo material, me había regalado algo sentimental. Algo muy bonito y dífícil de olvidar en el tiempo (¡viva el romanticismo!). Fue pasando hoja por hoja, hasta terminar por abrirse el chaleco, y me encontré escrito en una camiseta blanca "¿quieres casarte conmigo?" (aquí la emoción dio paso al llanto, y recuerdo que me abracé a él como si no hubiera un mañana).
Pensaba que estaba grabando un vídeo más, pero sin duda fue el más especial de todos los que hemos hecho hasta ahora
Y volvería a decirle que SÍ un millón de veces más