Acababa de dejarlo con mi expareja y salí de fiesta a airearme, desahogarme y comenzar una vida nueva al lado de mis amigos. Allí estaba él. Estuvimos toda la noche bailando por nuestro lado, lanzándonos alguna mirada. Cuando casi llegó el final de la noche sonó "bailando" de Enrique Iglesias, me miró pero ya no apartó la mirada. Fue acercándose poco a poco y yo también a él. Bailamos, pero ya era hora de irse. Él me siguió hasta el coche, me pidió el número de teléfono, le dije que tenía que ganárselo. Aunque hoy en día no es muy difícil encontrar a alguien, así que acabó encontrándome por Facebook. Desde entonces no paramos de hablar y vernos hasta el día de hoy 