No me extrañaría enterarme de un nivel masivo de rupturas durante la organización de la boda.
Estamos a nada de la boda ya, y de 3 tonterías que le he pedido en tooooodo el proceso, hace semanas ya, no está hecha NINGUNA.
Al enterarme, he descubierto a mi psicópata interior que anhela echarle el café por la cabeza y apagarle el ordenador mientras juega. Por suerte la tengo controlada, y aún soy capaz de recordar por qué lo amo y quiero casarme, y lo maravilloso que es (aunque para organizar cualquier cosa tenga los cataplines como dos cuádrigas).
Creo que esto contesta de sobra a la pregunta de quién se ha implicado más en la organización. JAJAJAJA