Todo comenzó un viernes de mayo del 2012. Era día de entrenamiento en el gimnasio, me dirigía a una máquina cuando le vi. Él estaba haciendo dominadas en una barra, me quedé embobada por como se le marcaban los músculos de la espalda bajo la camiseta. Una vez hubo terminado de hacer sus ejercicios me percaté de su rostro, fue un pinchazo en el estómago en toda regla, era preciosísimo, no había otra palabra. Casualmente, comenzó a trabajar en una máquina la cual debía utilizarla yo más tarde. Con lo cual, me acerqué de manera tímida, tenía el rostro muy serio y parecía concentrado en lo que estaba haciendo. Le pregunté si le faltaba mucho, él me respondió que una serie más. Y esa fue nuestra primera "conversación". A partir de ahí todos los viernes hablábamos. El mes de junio me mudé de zona y tuve que cambiarme de gimnasio, y pensé que no le volvería a ver ya que no tenía su móvil... eso me produjo muchísima desilusión.
Un día a finales de junio quedé con mis amigas, llegaba tarde así que iba andando a toda pastilla. Me paré en un semáforo en rojo, al cabo de un instante escuché mi nombre y no sé cómo explicarlo pero supe que algo o alguien había conspirado para que aquello sucediese. La casualidad llega hasta donde llega eso era otra historia. Y Manu estaba enfrente de mí, con su hermosa sonrisa y con la misma perplejidad que la mía. Ese día nos intercambiamos los teléfonos, y ahí comenzó poco a poco nuestra maravillosa historia de amor. 6 años después nos vamos a casar. Solo de pensarlo se me pone la piel de gallina de la emoción.