¡Hola!:
Nosotros ya habíamos hablado un poco del tema, pero fue en el pasado puente de San José cuando él me lo pidió en serio. Dijo que estaba esperando a estar en un sitio bonito... ¡y desde luego, acertó!
Fue en la playa de Troia, en Portugal, justo en el estuario del río Sado y con el mar y la naturaleza de testigos... ¡con lo que a mí me gusta el mar!