La primera vez que vi a Alejandro fue en una charla que dio en mi universidad. El estaba estudiando en otra y vino a convencernos de que nos hiciésemos delegados de clase. Entre toda la clase él me preguntó a mi si me decidiría a serlo, pero como siempre he sido muy vergonzosa le dije que no. La cosa se quedó ahí, porque además yo en ese momento tenía otra pareja.
Unos años más tarde, yo trabajaba en una sala donde se hacían varias charlas y conferencias. Mi jefa me pasó su contacto para gestionar una charla con él y ahí fue cuando le volví a ver en acción. Después de la charla, me mandó un mensaje a través de Linkedin para agradecerme que la sala estuviera en perfectas condiciones y que gracias a mi todo había salido perfecto. A partir de ahí todo fue rodado: Le contesté dándole mi número de teléfono de la forma más profesional que supe, me mandó un whatsapp, hablamos, fuimos a tomar algo, empezamos a quedar más, y hasta hoy!!! 