Nuestro momento romántico sucede casi cada noche, cuando se duerme el niño y cenamos con nuestra copita de vino, y después de recoger nos tumbamos juntitos en el sofá, abrazados, e intentamos ver otro capítulo de la serie Suits, mientras nos contamos qué tal nos ha ido el día, nos hacemos caricias y nos damos besitos, hasta que nos acabamos durmiendo.