Queda escasamente un mes para la fecha y parece que la novia se pone nerviosa.
No quedan algunas cosillas por hacer, pero nada importante que no de tiempo en el mes que resta.
Yo me lo tomo con clama y tranquilidad que junto con una buena organización, creo que es clave para que todo vaya bien.
Ahora miro el tiempo con más detenimiento y espero que la meteorología nos sonría ese día. Seguro que sí.
Será boda de día y hasta que el cuerpo aguante.