Nuestra pedida fue muy especial y vergonzosa.
Estabamos de vacaciones en Escocia, y yo le notaba muy nervioso, y no entendía el por qué.
Llegamos a un castillo derruido precioso, a orillas del Lago Ness, con una pradera de cesped verde preciosa. Un a de las estacias del castillo, era como un patio de cesped, sin techo en el que había dos banquitos, se veian los árboles y el lago. Era una maravilla de paisaje.
En ese momento, salió el sol iluminandolo todo. entonces mi novio me dijo de sentarnos en el banco un momento para hacernos una foto. Me senté y lo volví a ver muy nervioso, pero para nada pensaba que iba a pedirme matrimonio.
Entonces medio temblando en vez de sacar la cámara se arrodilló en frente de mi, y yo pensé que se había caído...jajajaja y entonces se sacó del bolsillo la cajita roja con el anillo mientras me decía unas palabras. Yo no me lo podía creer, y entonces escuché a los turistas en la torre del castillo, que estaban viendo nuestra escena y no paraban de hacernos fotos y vitorear. ¡qué verguenza!
Por lo que, realmente no se bien que fue lo que me dijo, porque estaba en shock y porque no paraba de ver flashes en mi cara de los turistas jajajaja.
Pero fue precioso, inolvidable, inesperado...no podría haber sido mejor.