Yo trabajaba en una piscina dando clases de natación y el empezó a trabajar allí también.
Yo le gustaba, pero no lo sabía, de hecho, lo sabían todos nuestros compañeros menos yo, pero el no se atrevía a decirme nada.
Hicimos dos cenas de navidad en el trabajo ya que no todos podíamos el mismo día, un viernes y un miercoles (yo fui a las dos, pero el solo iba el miercoles porque el viernes se iba de cena con los de su uni, donde también había otra chica que le gustaba).
Entoces, en la cena del viernes, todos empezaron a insistirme sobre el, y me dijeron una frase que se me quedó grabada `el tren pasa sólo una vez´. Ahí me di cuenta que no debía dejarle escapar.
Nuestra historia empezo en la cena de navidad que hicimos el miercoles siguiente y ya hemos celebrado otras 8 cenas de navidad juntos!