¡Buenas noches!
Llevo días que me ronda que quiero que mi maestro de ceremonias lea un poema que me gusta mucho mucho. Es este:
Luis Alberto de Cuenca(Por fuertes y fronteras, 1996)Collige, virgo, rosas
Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlele los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.
Habla de la vida, que la vivas como quieras, sin miedo, disfrutando, sin pensar. Pues luego la muerte nos llega a todos y no hay que irse con las ganas de haber querido hacer algo que no hicisteis.
J.