Nuestra historia de amor comenzó en un bar muy especial, era temático dependiendo del día de la semana. Coincidimos un viernes, la noche del rock, y nos presentó un amigo en común, el camarero del sitio. Aquella noche Guillermo era el encargado de pinchar la música, y después de presentarnos le pedí varias canciones.
Y asi, cada viernes, volvíamos a coincidir, conociéndonos entre amigos, copas y música. Un día, a la vuelta de un concierto de un amigo en común, compartimos coche, estando por primera vez solos, pero no pasó nada. Fue a partir de aquella noche usando empezamos a hablar a diario y quedamos un jueves, en otro rock bar y la magia que ya había terminó por juntarnos.