Pues mi pedida fué un poco estresante para Sergio. Empezaba a trabajar el día 2 de enero en un pueblo que está lejos de nuestra casa, por lo que me iba a quedar toda la semana fuera. a Como él tenía vacaciones aún iba a prepararlo todo para el día 5 por la noche, pero el día 4 me dejaron el resto de la semana libre en el trabajo por ser fiestas. Asi, que yo todo ilusionada le llamo diciendo que voy a volver para la hora de comer. Su respuesta fue "pues me viene muy mal". Yo sin saber nada (claro está) pues me crispé y le dije que si no me echaba de menos pues me iba a comer a casa de mis padres. Respuesta: "pues vale".
Así me fui a casa de mis padres (los cuales tampoco sabían nada y también estaban flipando con la extraña respuesta de Sergio), comí y estuve allí hasta que le dío por mandarme un whatsapp diciendo que ya podía volver cuando quisiera. Como era Navidad y estaban a punto de llegar los reyes magos pensé que me tendría alguna sorpresa de regalo al llegar a casa...pero no.
Cuando llegué me dice que mi regalo de reyes es irnos a cenar (que no es que sea yo materialista ni nada de eso, pero me parecía que no se había currado nada el pensar que regalarme). Le digo que con quien vamos a cenar y dice que con gente (lo cual hizo que el regalo me gustase aun menos) y que me arreglase si yo quería, sino pues en vaqueros y camiseta. Pero como el se ponía guapo pues hice por ponerme a su altura.
Al final me llevó a cenar a un restaurante donde hay unas vistas muy chulas, y dónde estuvimos en el primer aniversario pero en aquella ocasión no comicmos porque no teníamos un duro. Así que me pareció un buen detalle como regalo el ir a cenar ahora que estabamos trabajando y teníamos pasta.
Durante la cena fue todo normal, nos contamos lo que habíamos echo durante la semana y hablamos de todo un poco. Lo que sí fue curioso, es que por la fecha no había nadie en el restaurante. Teniamo todo el restaurante para nosotros solos. La comida deliciosa y a la hora del postre el camarero vino con un trozo de tarta de chocolate y una rosa roja (he dedecir que yo estaba tan centrada en la tarta que no vi la rosa hasta que mi novio me hizo volver a mirar al camarero que estaba con cara de "Hola?"). Como no era la primera vez que me hacía lo de la rosa pues me gustó pero no fue nada del otro mundo. Luego me dió su movil con un ppt sobre las razones por las que me quería y una canción de fondo "tralará de cochita". El ppt era una transformación de uno que le hice yo para el primer cumpleaños que celebramos juntos, por lo que me hizo mucha gracia y me pase todo el rato riendome.
Cuando terminó el ppt se sacó la cajita del bolsillo y me preguntó:
- ¿Quieres casarte conmigo?
-Tú estás loco
-¿no lo abres?
-Ah! si, claro...que bonito (voz entrecortandose y lagrimillas en los ojos)
-....
- (medio llorando)
- ¿Eso es un sí?
- Pues claro
Y ya después de pasarsenos los nervios a los dos, me contó que lo tenía todo planificado para el dia 5, pero que al llegar yo antes tuvo que correr de un sitio para otro en el mismo día, y por eso no quería verme cuando le dije que volvia antes.
Vamos que fué una despedida muy simple y tradicional, pero para nada me lo esperaba.