Hola: Escribo para contar mi experiencia, esperando que a nadie más le vuelva a pasar....
Cuando conocimos el Carmen de San Agustín nos enamoramos al instante! Es un sitio precioso para celebrar un evento tan importante como es una boda. Asique hablamos con una de las dueñas, que coordinaba todo y realizamos la reserva; hablamos con Flor y Nata y los contratamos también. A las pocas semanas nos llamaron del Catering Abades, para decirnos que se iban a quedar con la exclusividad del Carmen, por lo que teníamos que celebrar la boda con ellos. Al principio nos negamos, ya que nadie nos ha dado buenas referencias de ellos; pero al final, tras mucha insistencia, y porque queríamos celebrarlo allí, no tuvimos otro remedio que decirles que sí.
Cuál fue nuestra sorpresa, que a un mes de la boda, nos enteramos por rumores, que el Carmen no tenía licencia para celebrar eventos, y que uno de los hermanos se negaba a que se celebrara allí bodas, con denuncia de por medio; Catering Abades nos lo negó una y otra vez. Pero en el momento en que salió en el periódico, que no se podía celebrar allí bodas, ya que no tenían licencia para poner carpa, música o cocina; volvimos a contactar con ellos, pero siguieron negando que fuera cierto; fuimos a la Concejalía de Urbanismo de Granada, y conseguimos la licencia, donde se confirmaba lo que nos temíamos. En esos días, las bodas que ya estaban contratadas, o las estaban cambiando de lugar de celebración el día de antes, o si la celebraban en el Carmen, se encontraban con la visita de la policía, que les obligaba a cortar la música y al final a abandonar el sitio antes de que se terminara la boda. Así pues, quedamos con Catering Abades, para pedirles por favor que rescindiera nuestro contrato, puesto que no cumplían con su parte; nos amenazaron con que teníamos que pagar el 50% de la boda; pero finalmente, tras llorarle al hombre, cedió a anularlo, si bien nos dijo que no nos devolvería la fianza.
Al final, a todas las bodas que han querido anular su contrato les han ido devolviendo la fianza; a nosotros, tras varias llamadas muy desagradables, también.
Con esto quiero simplemente advertir de la poca profesionalidad de este Catering; estoy segura que otra empresa mas honrada y seria, hubiera llamado una por una a cada pareja, para comunicarles el problema que sobrevino, y ofrecerles soluciones; y no intentar ocultar algo que era evidente, y solo decirlo el día de antes de la celebración, para no tener otro remedio que celebrarlo con ellos.
Nosotros finalmente lo celebramos donde quisimos y con quien quisimos, saliendo todo perfecto y siendo, realmente el día mas feliz de nuestra vida; aunque todavía nos acordamos de lo mal que lo pasamos, justo el mes antes de nuestra boda .