Hola chicas!
Quiero contaros lo que me ha pasado a una semana de la boda con esta gente de Rita Von. Espero evitaros el mal rato que he pasado yo.
La cosa empezó bien: el tocado era muy bonito y el precio razonable. Así que lo compré, lo pagué, me hice las pruebas de peinado (adaptado al tocado) y estaba feliz.
Quedamos en que lo llevaría para que me lo plancharan antes de la boda y cuando me han avisado de que estaba planchado a una semana de la boda… ¡¡no es mi tocado! ¡Está cambiado! Ya no es tan bonito, está hecho en pla fullero y me queda grande! Os podéis imaginar… a una semana de la boda y casándome fuera!! Casi me echo a llorar!!
Pero lo peor no es eso, sino que han tenido una ACTITUD PENOSA para solucionarlo. Se han pasado un rato negando que fuese distinto y tratándome como si yo estuviese loca. Cuando he empezado a enseñarle fotos (que menos mal que tenía de la prueba de peinado), tras mucho cuchichear entre ellas, reconocen han cambiado una parte (que dicen vieron sucia de maquillaje) y lo han desmontado entero y vuelto hacer.
¡¡Pero que yo sólo quería que estuviese planchado!!
Total, que con ayuda de mis fotos y a costa de mi tiempo (incluso faltar al trabajo para esto) han hecho que vuelva a ser parecido, que no igual.
Encima, mientras lo volvían a cambiar, he tenido que aguantar comentarios del tipo que qué sabré yo de tocados, que ellas son las expertas (expertas que ni siquiera saben medir, porque me sobraban dos centímetros!) y que no quieren escuchar mis quejas porque no trabajan para eso
¿¿PERDONA??
Es increíble que se aprovechen porque nos tienen “prisioneras” a las novias. Si no fuese así, pronto iba a tragarme yo tan poca profesionalidad.