El sábado 14 de septiembre de 2019 nos casamos en el Mirador de Cuatrovientos. La lluvia no quiso perderse tal evento y todos sabemos lo que pasa cuando llueve en Madrid... que te fastidia todo lo preparado. Pero desde el Mirador hicieron que nuestro día fuera el de ellos y salio todo perfecto. Siempre habia sentido curiosidad por los nombres que se mencionan aqui, Angeles, Pedro, Juan, etc. Me parecían idílicos de lo mucho que los alaban. Y en mi opinión se quedan cortas todas las alabanzas a su trabajo.
Reservamos nuestra boda un año y medio antes. Nos cazaron enseguida porque el Mirador de Cuatrovientos era mi sitio preferido desde hacía años. Su ubicación en Madrid capital, sus jardines y fincas, y todos los comentarios leídos junto con una invitación a una boda hicieron que soñara con este sitio. En nada nos equivocamos con elegirlo, porque lo volveríamos a elegir una y mil veces. El trato, la comida, la bebida, el precio, para nosotros todo ha sido adecuado y perfecto.
La atención de Pedro desde el minuto uno enseñándonos la finca Eden, nuestra elegida por su amplio jardín y carpa. La sonrisa de Ángeles en cada una de nuestras visitas para medir, hacer fotos e imaginar nuestro día soñado. Las inmejorables recomendaciones de Juan, nuestro maitre, durante la prueba del menú y en alguna visita, hicieron que durante todo el proceso estuviéramos tranquilos del sitio elegido.
Pero llegó la tormenta... la semana del 14 de septiembre el pronóstico, totalmente acertado, fue de lluvias, tormentas, tormentas eléctricas, que intentaban chafar nuestro día. Habíamos preparado un sin fin de cosas para el exterior, photocall, tiras de fotos, lucecitas, que cada vez que mirábamos el tiempo no sabíamos ni qué hacer o pensar. No íbamos a poder disfrutar de la preciosa finca Eden y menos íbamos a disfrutar del cóctel y la cena en la carpa. Pero bien es cierto que desde el Mirador nos animaban y tranquilizaban, pero en nuestras cabezas lo idílico que teníamos se aguaba por la lluvia. No había opción a cambiar de finca.
El viernes de antes de la boda mientras comíamos recibimos una llamada de Ángeles diciendo que había conseguido reorganizar los eventos y bodas que había el sábado y que nos cambiaba a finca Las Palmeras. Nos quedamos sin palabras, sólo llorábamos de emoción de ver un poco de luz entre tanta lluvia. Fuimos corriendo a conocer la finca y era perfecta. Cabrían todos nuestros invitados dentro para hacer el cóctel y la cena sin mojarse ni pasar frio.
Y por fin llego el deseado día. Amaneció lluvioso y lluvioso continuó todo el día. Llegamos al Mirador y a la entrada de la novia... ¡diluviaba! Pero Ángeles tuvo una superidea por la que todos los invitados nos han felicitado. Entró la novia rodeada de paraguas y de repente todos se quitaron a la vez. Dicen que fue espectacular. La ceremonia la ofició Pedro. Sin palabras. Fue preciosa, emotiva y divertida.
Tras la ceremonia empezó el abundante cóctel y posteriormente la cena. Teníamos innumerables cosas preparadas de bailes, regalos, sorpresas, etc., y todo salió espectacular porque Juan, el maitre, iba guiándonos perfectamente. Un lujo tenerlo a nuestro lado.
Todos los invitados nos han dado la enhorabuena por la elección del sitio, porque la comida estaba buenísima, porque la atención de los camareros fue fenomenal. Si alguien necesitaba que se le pasara mas el solomillo lo llevaban a cocina y salía perfecto. En definitiva todo un acierto.
No podemos poner ni un pero, por muy pequeño que sea porque no lo hay. Nos hemos sentido muy valorados, no éramos unos novios más en un complejo donde celebran una media de 8 bodas por cada fin de semana, y eso es muy difícil de lograr, pero también hay que entender que ellos llevan años trabajando en esto y no siempre te atienden el teléfono al instante, ¡sino serían infrahumanos! Ademas, en su gran mayoría las dudas que pueden asaltarnos antes de contratar están en su web, y sino en la primera visita te resuelven infinidad de dudas, yo recomiendo hacer una lista y llevarlas todas apuntadas.
Gracias, gracias y mil millones de gracias a todo el equipo del Mirador de Cuatrovientos por haber hecho de nuestro día el día mas maravilloso soñado.
Quiero añadir a mi extenso comentario algunas dudas que nos asaltan en los momentos previos de contratar un espacio u otro en referencia al Mirador de Cuatrovientos:
- Precio medio 130 euros que incluye cóctel, entrante, primer plato, segundo plato, postre y 2h de barra libre. Tienen, en mi opinión, buenas condiciones de pago.
- Decoración: Disponen ellos mismo de mucha decoración por la que no te cobran nada, al igual que un proyector en cada una de las fincas. En cualquier caso tu puedes llevar decoración extra y si son cosas fáciles/normales te la montan ellos, llevándoselo un par de días antes de la boda. Si vas a montar una super decoración deberás contratar a alguien que te lo haga. Tienen videomatón en todas las fincas.
- Mantelería y vajilla: te dan a elegir entre las que tienen, que son bastantes, más de 10.
- A pesar de haber varias bodas al día no coincides con ninguna otra en ningún sitio salvo en el parking, lo cuál es un punto extra para mi muy grande.
- Localización: Para mi el punto fundamental te encuentras en Madrid capital con unos jardines fabulosos.
En cualquier caso, son muy accesibles y siempre siempre responden a tus dudas como he dicho antes. Evidentemente no podemos querer llamar y que te cojan el teléfono siempre a la primera, puesto que no organizan sólo tu boda, organizan otras 100, pero la atención es de una calidad superior y a pesar de organizar 100 bodas, no eres una más, te hacen sentir única y especial.