Hola a todas, y todos:
Me gustaría contaros mi experiencia con una fiesta preboda que organicé en el Café Iruña por si alguna pareja está pensando en hacer algo similar, para que tenga información de primera mano...
Me casé en marzo de 2015 en el Muga de Beloso y todo salió fenomenal en este hotel. El día antes, y como la mayoría de invitados eran de fuera de Pamplona, nos parecía buena idea ofrecerles una cena de picoteo como "acogida". Como para todos, nuestra boda era muy importante y queríamos que todo saliera a la perfección, así que estuvimos mirando varios sitios para celebrar esta preboda. Al final nos decantamos por el Café Iruña: la ubicación y el local en sí mismo nos parecían la mejor opción para presentar Pamplona a la gente de fuera. El encargado del local nos presentó una propuesta de pinchos calientes y fríos que nos gustaba y acordamos con él que, dependiendo del número de invitados, tendríamos a nuestra disposición el lateral a mano derecha del local, con su propia puerta, o, incluso si éramos muchos, podríamos hablar de todo el local (no era el caso). También nos enseñó el reservado que tienen, pero nos parecía muy pequeño (calculábamos unas 80 personas). Se dejó todo encargado, todo parecía que iba a salir fantástico... Cuál fue nuestra MUY DESAGRADABLE sorpresa cuando llegamos el día antes de la boda, a la hora acordada y vemos un espacio ENANO delimitado por biombos, en el que no cabían más que dos mesas largas. Al lado del biombo estaba cenando un grupo (y el resto del local estaba prácticamente vacío). así que o levantaban a ese grupo para hacer más espacio con el biombo o no había solución. Casi sin margen de reacción, mi padre y mi marido le dijeron al encargado que era muy poco espacio y que hicieran rápido algo, que los invitados iban a empezar a llegar, y él dijo que no, que era lo suficiente, que ya veríamos qué bien.... Bueno, qué deciros: yo me llevé un disgusto terrible. No veía más que a la gente agobiada, sin espacio para moverse, para hablar entre ellos... Los camareros pasaban con las bandejas en alto del poco espacio que había... Insisto en que el resto del local estaba casi vacío, el hecho de poner los biombos dejándonos tan poco espacio fue un error garrafal, y un incumplimiento de lo acordado. Les pedimos a nuestros amigos y primos jóvenes que salieran a la calle (Pamplona, marzo... Hacía buena noche, pero en fin... podía haber estado nevando y el espacio era el mismo...). Fue una experiencia muy mala, tanto tiempo organizando algo con todo el cariño y resulta que el primero de los proveedores me estaba fallando estrepitosamente... Para intentar solucionarlo, sacaron más pinchos de los acordados... Seguro que entendéis que eso ya nos daba igual. La gente comió mucho, vale, pero no fue una fiesta de la que disfrutáramos.
Cuando hablas con el encargado, te dicen que tienen mucha experiencia y que la gente que hace con ellos prebodas y bodas queda encantada... Espero que esto sirva para que tengáis otra visión, os aseguro que 100% real. Si estáis pensando en hacerla ahí, ya sabéis mi experiencia.
Por cierto, cuando la gerencia nos envió la factura de lo que quedaba por pagar (pagas al principio una estimación y luego se hacen cuentas con las bebidas realmente consumidas), yo les contesté con un mail diciéndoles que les enviaba la transferencia (ganas me daban de no hacerlo, pero finalmente pensé que aunque contigo no hayan sido legales, eso no es excusa para no serlo...) y poniéndoles las puntos sobre las íes, reiterándoles mi insatisfacción (el mismo día ya se lo había dicho). Pues bien, ni siquiera me contestaron.
Cualquier duda que tengáis, estoy a vuestra disposición.
Saludos a todos y todas!