Queríamos escribir este post para contar nuestra lamentable experiencia con servicio del fotógrafo y videografo de nuestra boda, creemos que es importante compartirla para que otras parejas conozcan nuestra experiencia antes de contratar sus servicios.
Cuando los contratamos, la empresa se llamaba Wedding Memories y posteriormente pasó a llamarse Recuerdos de una Boda (Valencia).
Nuestra boda fue el 31 de agosto de 2024 y, desde el principio, uno de los principales problemas que hemos tenido ha sido el enorme retraso en la entrega del trabajo.
En el momento de la contratación se nos indicó que recibiríamos todo aproximadamente en un plazo de 6 meses.
Sin embargo, tras tener que contactar con ellos en numerosas ocasiones para preguntar por nuestro trabajo, recibimos finalmente el tráiler el 10 de junio de 2025, es decir, 9 meses y 10 días después de nuestra boda.
Pero tuvimos que esperar todavía mucho más para recibir el resto del trabajo. Las fotografías y el vídeo completo no los recibimos hasta el 7 de noviembre de 2025, es decir, 14 meses y 7 días después de nuestra boda.
Durante todo ese tiempo tuvimos que preguntarles constantemente por nuestro trabajo, con la incertidumbre y frustración que eso genera cuando se trata de los recuerdos de un día que no se puede repetir.
Una vez recibimos el material, nos damos cuenta que encima de haber esperado todo ese tiempo, las fotografías no habían sido retocadas, y encontramos muchas de ellas desenfocadas, giradas, etc. Además, habían determinados aspectos del vídeo y del tráiler que queríamos modificar. Se lo comunicamos y nos dijeron que no había ningún problema y que realizarían las modificaciones. Les enviamos nuestras indicaciones el 30 de noviembre del 2025.
Desde entonces, silencio absoluto.
A fecha de hoy, 13 de septiembre de 2026, han pasado más de dos años desde nuestra boda y seguimos sin recibir las modificaciones que ellos mismos nos confirmaron que realizarían. Además, nuestro contrato incluía un pendrive con todo el trabajo, que tampoco hemos recibido. Les facilitamos la dirección para su envío, pero no lo hemos recibido pasado 10 meses.
Lo más frustrante es que, después de meses insistiendo para conseguir nuestro trabajo, volvimos a confiar en su palabra cuando nos dijeron que realizarían las modificaciones. Desde entonces, no responden a nuestros mensajes ni a nuestras llamadas.
Y a continuación queremos relatar nuestra experiencia con ellos durante el día de la boda, ya que así queda claro que la mala experiencia comenzó desde el inicio.
El día de la boda ya tuvimos varios problemas con la cobertura contratada. El fotógrafo era Edi y el videógrafo era Carlos.
Durante el cóctel, momento en el que queríamos hacernos fotografías con familiares y amigos y contar con fotografías espontáneas de los invitados y de los diferentes espacios que habíamos preparado, tanto Edi como Carlos estuvieron ausentes durante bastante tiempo. Un familiar tuvo que ir a buscarlos en dos ocasiones porque estaban realizando otro servicio que habían aceptado para unos familiares nuestros.
Nuestros familiares nunca imaginaron que aceptar ese encargo supondría que el fotógrafo y el videógrafo dejarían de estar presentes durante el cóctel de nuestra boda, si no que llevarían a alguien más o que realizarían el trabajo en otro momento. De haberlo sabido, ellos no habrían aceptado esta situación.
Además, cuando les pedíamos que estuvieran presentes, la actitud de Edi nos resultó bastante desagradable, como si estuviera haciéndonos un favor, cuando se trataba precisamente del servicio que habíamos contratado.
También echamos en falta fotografías de algunos elementos importantes que habíamos preparado con mucho cariño, como el sitting plan con las pequeñas maletas personalizadas para cada invitado.
Por otro lado, según nuestro contrato, el servicio incluía una hora después del inicio de la fiesta. A la vista del material que finalmente recibimos, consideramos que esa hora no estuvo cubierta, ya que apenas disponemos de fotografías y vídeos de la fiesta.
Además, según nos trasladaron posteriormente algunos invitados, durante la boda Edi se dedicó en determinados momentos a ligar con invitadas y a comer cuando no correspondía, algo que, aunque no pudimos comprobar personalmente en todo momento, nos parece importante mencionar porque forma parte de los comentarios que recibimos de varios invitados sobre su comportamiento durante el evento.
Con este post queríamos contar nuestra experiencia ya que nos parece especialmente importante que otras parejas sepan que nuestra boda fue el 31 de agosto de 2024 y que, a 13 de septiembre de 2026, más de dos años después, seguimos intentando cerrar un servicio que debería haber quedado resuelto hace mucho tiempo. Sin duda contratar su servicio fue el mayor de los errores.