Fue mi primera cita para probarme vestidos y la verdad que no salí muy contenta.
Empezando con que me dieron cita un sabado a primera hora (10.30) y se presentaron a las 10.35 y claro a esas horas la calefacción no estaba puesta, un frío.
Me probé muchos modelos muy diferentes, que por una parte, me quité la cosilla de probarme con flores, con colores, rasos, sirenas, etc.
Pero a mi madre no fueron capaces de dejarla ir al baño aunque se lo pidera dos veces.
Así que no salí muy contenta de allí.