Hola chic@s!!! Llevo por aquí desde el año pasado organizando la boda y leyéndoos mucho, pero hasta ahora no me había animado a escribir un post. La semana pasada el contador bajó por fin de los 365 días y ayer fui a buscar mi vestido. Quería contaros que fue una experiencia increíble...
No sabía cómo me iba a sentir porque no me gusta lo de probar la ropa y menos tener toda la atención centrada en mí; además, tenía miedo de que no me viese bien. Pero para nada fue así: me sentí super bien, la chica de la tienda me hizo sentir muy cómoda y dio en el clavo enseguida. También me preocupaba no saber cuál escoger o que no me llenara del todo ninguno, pero tuve suerte. Parece un tópico, pero corroboro que es totalmente cierto que cuando te pruebas el que va a ser TU vestido, lo sabes. Fue un flechazo, me enamoró, no podía dejar de sonreír, tocarlo, mirarlo... me cambió la cara. Fue el cuarto que me probé. La chica me preguntó si quería volverme a probar el primero (porque a mis acompañantes les había encantado, pero a mí no me acababa de encajar), y le dije que no, que estaba prácticamente segura de que era ese. No lo reservé al momento porque tenía otra cita en otra tienda por la tarde, y no quería cancelarla, pero me dio la oportunidad de volver después de pasar por la segunda tienda a volver a probármelo, para ver si seguía sintiendo lo mismo o si se me desinflaba después de haberme probado otros.
El caso es que fui a la segunda tienda y ya no podía dejar de pensar en el de la mañana. Eran todos bonitos, obviamente, pero no me sentía igual. Y mis acompañantes opinaban lo mismo. Así que volvimos a la primera tienda, y me volví a poner el que ya tenía seguro que iba a ser mi vestido. La chica me colocó una tiara, me recogió un poco el pelo, me puso unas cuñas, y me emocioné. Sentía cien por cien que era mi vestido, y me veía preciosa, radiante, como nunca. Y sobre todo, me sentía yo misma, sentía que estaba hecho para mí y que me representaba, y que no estaba digamos "disfrazada". Fue una pasada.
Un abrazo y que sigáis disfrutando de los preparativos de vuestras bodas (y perdonad la chapa, pero estoy todavía muy emocionada).