Alginet, Valencia · Desde Septiembre del 2013
Mi muro
El día 3 agosto del 2013 fuí la madrina de la boda de mi único hijo. Me compré un traje en Rosa Clara. Unos días antes se me entregó el vestido, haciéndome firmar el correspondiente recibo de entrega, que ellos te obligan a firmar como que está en perfectas condiciones. Al llegar a mi casa puse el traje en un maniquí. Todo iba perfecto hasta el día de la boda que me puse el traje a las 19h de la tarde para las fotos. Sobre las 12h. de la noche mientras se servía el postre, me levanté a saludar a los invitados. Me llamó mi hermana a un lugar apartado de la sala, vimos que la pedrería de mi traje, (se me vendió como cosida a mano) se iba cayendo al suelo según iba caminando. También se había echo un agujero en la sisa de la manga, con lo cual me imposibilitaba levantar los brazos para evitar ensanchar el agujero y que se rompiera la otra manga, la cual estaba echa con un hilo de color diferente al traje y con unos puntos larguísimos. Todo ello me impidió disfrutar del resto de la noche, no pude bailar con mi hijo por miedo a levantar los brazos. El 6 agosto 2013 me presenté en Rosa Clara de Valencia. Me recibió la encargada Sra. MªJosé con muy buenas palabras, me aconsejó que estando la directora de vacaciones me esperara a su vuelta. Me llamaron dos días después para que llevara el traje y lo fotografiaran. Al llevar el traje, la encargada fotografió los desperfectos con su móvil. Ante sus buenas palabras y habiendo clientes en ese momento pedí un lugar discreto dónde enseñárselo, con lo cual me llevó a un probador. Al sacar el traje de la bolsa cayó toda la pedrería suelta al suelo del probador. Salí de la tienda con la promesa de que me lo iban a solucionar. Cuando volvió la directora me llamaron otra vez. Otra vez desplazamiento, días de vacaciones perdidos y gasto. Otra vez me dieron la razón y me pidieron el traje para llevarlo a atención del cliente. La directora me firmó el recibo como que yo dejaba el traje con la pedrería totalmente estropeada y un agujero debajo la manga. En atención al cliente me trataron cómo si yo quisiera recuperar el dinero después de pasada la boda, cuando no hay dinero suficiente para no haber podido disfrutar de la boda de mi único hijo. Me dijeron que era del roce de los brazos (no me los pienso cortar para tener un traje de Rosa Clara). La solución que me dieron fue arreglármelo. Yo me negué y les pedí un traje igual que el mío, pero sin defectos, a lo cual se negaron. Fui a recoger la hoja de reclamación, espero tener más suerte que algunas de vosotras. No me importa ya el dinero, después de arruinarme la boda de mi hijo. Lo he dejado en manos del abogado de mi empresa. Si teneis un problema no pidais un lugar discreto para reclamar, que se enteren el resto de las clientas. Suerte a todas. Un beso, Teresa.