Pues nada, tras permanecer en la resistencia a pesar de todas las trabas, nos vemos obligados a posponer la boda porque la bodega donde hacíamos el banquete ha tenido un follón con la empresa que lo gestiona y nos han dejado tirados. Tenemos una sensación agridulce pero no nos quedaba otra, creo que cuando todas las señales son no, no, no... Es por algo.
En fin ojalá el año que viene mejoren las cosas.
Ánimo a los que seguís para adelante!!