Se negó a hacer contrato, y como era amigo de una amiga nos fiamos. Craso error. Nosotros tenemos un estilo muy concreto: clásico, sencillo, elegante. Y nos enseñó trabajos así. Pero decidió hacer justo lo contrario a lo que hablamos. ¿Y ahora qué? ¿Tiene algún remedio? Él dice que puede hacer las fotos que quiera, que es un trabajo artístico y es a su criterio. Qué si no las quiero que no se las pague. Y yo... yo no tengo fotos del día más maravilloso que recuerdo
¿Tiene alguna solución? ¿A alguien le ha pasado?
Para que os hagáis una idea: están todas torcidas, muchísimas hechas desde abajo a arriba de tal manera que salimos deformados, gente con la cabeza cortada, no hay fotos de la mitad de nuestros familiares cuando éramos 67 personas en total, no tiene ninguna foto mía con mi traje de novia, no tiene ninguna del altar en que se vean los anillos, ninguna en que se nos vea la cara a los 4 en el altar (novios y padrinos), etc... Y la edición, tela.
¿No hay límite a la libertad "artística"? Toda mi preparación es en blanco y negro con algún trozo de la foto a color (el efecto "coloreado selectivo" de Photoshop ese tan hortera y pasado de moda), eso no es clásico ni elegante ni lo que pedimos...
Estamos super disgustados. Menos mal que contratamos (aquí si a un profesional) videógrafo, y tenemos un vídeo preeeeecioso. ¿Qué haríais? Es que no hay ninguna foto de las que ha hecho que quiera tener. ¿Igual en unos años me arrepiento? Ahora creo que como se las compre cada vez que las vea voy a revivir el disgusto
Es pensarlo y se me estropea el recuerdo del día. Con lo bonito que fue!