Como el sistema no me deja escribir una mala recomendación, abro este grupo para opinar sobre Bodas Tosca, aquí va mi experiencia:
NO LA RECOMIENDO (la herramienta no me dejaba escribir mi opinión si ponía un no)
No, no y mil veces no, la ceremonia fue muy bonita como bien decis todos y todo el mundo lo dijo pero eso es gracias a los novios y a nadie más. Nosotros desde luego estamos defraudados y nos sentimos timados y engañados. Voy a intentar ser breve y resumir todo lo que nos ha pasado:
-> Nos dijo que firmaríamos en un sitio cerca de Madrid y finalmente fue en el juzgado de paz de Collado Mediano, a 40 min. de la capital. De haberlo sabido me habría casado en mi pueblo….
-> Dio nuestros teléfonos a una agencia de viajes y a un grupo de música sin nuestro consentimiento (acto de dudosa legalidad) y después de haberle dicho explícitamente que no estábamos interesados en ninguno de los dos servicios.
-> Se suponía que era ella la encargada de hablar con el juzgado para acordar el día y hora de nuestra boda. Pues bien, contactaron directamente conmigo sin saber el día del enlace legal, ni la hora, este último dato es curioso porque porque nos casamos a las 11:00 cuando según Salome solo podíamos a las 10:00 o las 13:00. Además de esto, tuvimos que aguantar una medio bronca porque no le habíamos enviado las fotocopias de los DNIs de los testigos cuando lo habíamos remitido directamente al juzgado ya que no consideramos necesario enviarselo a ella puesto que ya estábamos en contacto con el juzgado.
-> Según dijo ella, a la hora de la ceremonia en la finca, habría alguien esperando mi llegada, pues bien esto no fue así. Mii padre tuvo que avisar a un camarero para que empezase a sonar la música mientras que Salomé se dedicaba a preguntar a todo el que veía (incluido mi chico) si yo ya estaba allí…
-> Como colofón final, tanto la frase del anillo como la del sí quiero las tenia mal apuntadas. Esto directamente es una falta de profesionalidad.
En definitiva, tenemos la sensación de habernos gastado dinero por unos servicios que no nos han prestado, y nos sentimos engañados.