¡Hola novios y novias!
¿Como os van las cosas?
Me presento, me llamo Natalia Reyes y me casé el 24 de Junio del 2016 en Sabadell con mi pareja, con quién llevo más de 10 años, Jose Luís Herencia.
Si quieres ideas para tu boda, opiniones sobre algunos proveedores de bodas.net y conocer lo que nos pasó como novios (llena de anécdotas), tenemos la experiencia que buscas. Te daré consejos como novia. Si quieres conocerlos o simplemente leer nuestra historia, solo has de seguir leyendo. Bienvenidos/as.
Todo empezó una noche verano del 2014 cuando Jose me pidió matrimonio con un anillo de compromiso y un libro de boda, en una de las casas de árbol que hay en Artea en el País Vasco (por cierto, si vais a la cabaña suite, tienen libros de personas que pasan por allí y dejan una dedicatoria; podréis leer la nuestra, hasta con caricaturas personalizadas).
Le dije que sí me quería casar con él, me leí el libro y nuestra aventura de casarnos comenzó visitando ferias, como la Fira de Nuvis de Barcelona, Fira de Nuvis de Sabadell, Mi boda en Barcelona, Exponuvis de Calella, Tot Nuvis Girona, Expocerimonia Terrassa, Bodamarket Granollers, Saló Boda Maresme-Mataró, entre otras.
Nos fue muy bien pasearnos hablar con todos los proveedores que nos ofrecían, mirar sus opiniones en bodas.net, nos íbamos haciendo una idea del estilo de boda que queríamos, cómo estaban los precios, fuimos descubriendo nuevos mundos, nuevos sectores que desconocíamos.
A parte de eso, hacen precios de promoción de feria que están muy bien, te hacen ahorrarte mucho dinero. A nosotros nos ayudó mucho, sobretodo la oferta de feria del restaurante: menú con IVA, fundas de silla y lazos, mantelería, jamón al corte, barra libre de mojitos y caipirinhas, decoración floral, minutas, pastel nupcial, DJ y barra libre incluida. Gracias a esa oferta pudimos hacer nuestra boda, porque los precios desorbitados que nos proponían en otros sitios solo por el menú nos eran imposibles por presupuesto.
Gracias a las ferias, nos invitaron a las jornadas de puertas abiertas de varios restaurantes, y pudimos visitar castillos, palacios, casas rurales, casas de colonias, restaurantes, masías, hoteles, etc. En algunos te dan aperitivo y te tratan como reyes, otros sitios parecen de película de miedo, en otros la atención pésima y en otros aprovechan su jornada de puertas abiertas para invitar a más proveedores, con lo cual sacas más ideas.
También os recomiendo que miréis bodas.net, los showrooms como los que organizan el hotel Dolce de Sitges o Flores Navarro o otras jornadas, o otras ferias que no son de bodas pero de dónde podéis sacar ideas para la vuestra como la feria Creativa, reuniones para conocer diferentes destinos de novios con especialistas y con fotos y videos como organizan, Viajes Kuoni, Nautalia o Viajes Exótica en los cuales tratan genial a los novios, te invitan a una copilla para hacerlo más ameno, y a veces en sitios que enamoran. Fue muy interesante y te daba una idea de los precios, las temporadas del año mejor para visitar el país y otras informaciones diversas.
He de deciros que nos dio tiempo a todo esto porque empezamos en septiembre del 2014 y nos casamos en Junio del 2016. Si, lo sé, es mucho tiempo. Pero mi pareja y yo no teníamos prisa, sabíamos que era una cosa que ocurría una vez en la vida y queríamos disfrutar todo lo que conlleva casarse, mirar bien los precios, y aprender de este sector. Nos gustó mucho que organizadores en sus programas organicen charlas impartidas por proveedores para escuchar la voz de la experiencia. Van bien para resolver dudas a los novios y coger ideas, pero generalmente “barren para casa” y publicitan mucho su sector, seguramente para captar clientes. Si pudiera proponer algo como pareja de novios sería, si es posible, que hagan estas charlas parejas que ya han pasado por lo que van a pasar los futuros matrimonios, porque así no hay “comisiones infundadas” detrás de las palabras. Personalmente estaría encantada de poder conversar con futuros novios y más si es para ayudarlos en lo que pueda según mi experiencia como novios también.
Con todo esto, mi pareja y yo los fines de semana conocimos muchos sitios, incluso de lujo, nos hicimos muchas fotos con disfraces incluidos en los fotomatones, comimos y nos trataron muy bien, conocimos a gente que hacía perchas personalizadas, muñecos en 3D de uno mismo, pasteles de obras de arte, zapatos con mensaje, nuevos drones para la boda, etc.
Tuvimos tanta información en nuestras manos que podríamos hacer hasta un estudio del mercado. Yo recomiendo a los novios que se lean siempre la letra pequeña o las últimas páginas de los dosieres que se entregan, que se aseguren si los precios que ven son con IVA incluido o no, que tengan en cuenta que en muchos sitios las fundas de las sillas y los lazos se pagan a parte y por unidad, que miren bien el tema del jamón al corte porque también va a parte y suelen pasarse con el precio, que tengan en cuenta los cánones de impuesto de la SGAE del DJ y otros impuestos que eso también suma un pico, y también que si contratan algo que contemplen el precio del desplazamiento. Y sobretodo que vayan, miren y pregunten mucho.
Ahora está muy de moda personas que te ayudan a organizar tu boda para ahorrarte tiempo. A mí se me escapaba del presupuesto y me fue genial contar con una de mis mejores amigas que tiene mucho arte y creatividad para esas cosas.
Para los que se van a casar por la iglesia como lo hice yo, atención, importante, hay sitios donde hay una voluntad mínima para casarse y solo entra el sitio y el cura y a veces hablamos de más de 1000 euros, al igual que si pides entrar por la puerta principal o la lateral el precio cambia. Hay otras iglesias que simplemente por no ser de ese pueblo el cura no te casa, y hay otras parroquias que o solo es una voluntad sin mínimos de euros u otras que ya vienen en pack con todo como en la que me casé yo.
La documentación que hace falta para casarse por la iglesia son: los papeles de donde te bautizaron (ojo con el horario, porque va fatal para la gente que trabaja, no te lo pueden mandar por internet, a mi en la Catedral de Barcelona me lo rellenaron a mano, aquí a veces se le da la voluntad también); a más a más se ha de pedir un papel en el registro civil que recomiendo hacerlo por internet, y un cursillo prematrimonial. Lo del cursillo miradlo con tiempo porque por ejemplo en el pueblo donde vivimos no se hacía y lo tuvimos que hacer en el pueblo de al lado 6 sesiones, días de cada día de 21'30h a 23h, menos el último día que acabamos a la 1h. No estuvo mal. En nuestro caso se hizo en casa de un matrimonio y ellos nos leían lecturas y reflexionábamos en pareja y en individual y lo exponíamos, vimos videos y hasta el último día cenamos juntos. En total éramos 4 parejas.
Una vez ya teníamos el restaurante Sant Lluís de Ristol de Viladecavalls, (después de ver más de 20 y asistir a sus jornadas de puertas abiertas al final nos quedamos con el primero que vimos por su oferta, calidad, situación idílica y profesionalidad), la iglesia Santuari Mare de Déu de la Salut de Sabadell (un lugar precioso rodeado de naturaleza, fácil de aparcar y con un pack asequible a los bolsillos), las flores en Flores Navarro (les dije mi idea de ramo de novia y como en la mayoría de floristerías no vi el ramo hasta el día de mi boda y fue precioso, además abren las 24 horas 365 días al año) teníamos que acabar de completar lo demás. Con esos precios vimos que era factible hacer nuestra boda ese año y tiramos adelante.
Las invitaciones las hicimos nosotros. Queríamos algo especial. Generalmente en los catálogos de diferentes tiendas tienen un precio que te puede parecer bien o incluso caro. Pero el problema viene cuando tienes claro lo que quieres y no está en el catálogo, o se le parece pero necesita modificaciones. Ahí es donde se dispara el precio. Así que nosotros optamos por comprar un papel especial en Pepa Paper en forma de pergamino y que pudiéramos imprimir con nuestra impresora de casa, con una letra bonita que encontramos en el ordenador sin que se corriera la tinta. Así lo hicimos. Enrollamos el pergamino, le pusimos una cinta roja con un papelito como una etiqueta con el nombre de los invitados y nos quedó genial, ahorrándonos mucho dinero. Las invitaciones las entregamos todas en mano a los invitados.
Hemos de decir que a nuestra invitación queríamos darle un toque con el formato de letra y la manera de escribir para embellecer el texto. Quedaba claro nuestros nombres, el día, las horas y los sitios donde se celebrarían cada cosa, nuestros números de teléfono para que nos confirmaran las asistencia y lo que tuvimos claro desde un principio es que no queríamos poner el número de cuenta en ella para que los invitados hicieran su aportación económica. No queríamos que nadie se sintiera obligado a hacer ninguna aportación. Lo que valorábamos era la asistencia a nuestra boda de nuestros invitados, así que acabamos poniendo al final de la invitación: “Porque lo más importante, sois vosotros”.
Respecto a los detalles de los invitados nos pasó algo similar. También teníamos claro lo que queríamos (en principio algo muy positivo para los dependientes) y en los catálogos que nos mostraban no estaban, pero claro, sino estaba, la mayoría de sitios nos decían que no nos los podían hacer.
Así que encargamos por internet unas cajitas triangulares en forma de porción de pastel que vinieron desde china con todas las porciones de cartón de fácil montaje y con ornamentos decorativos incluidos, fuimos a una cerrajería y pedimos llaves de armario antiguas, las cuales metimos dentro de cada porción de pastel con una cuerdecilla y una cartulina con nuestras iniciales inscritas y un papelito explicando un poco la simbología del detalle: “En la vida a menudo se nos cierran muchas puertas. Nosotros te damos la llave para que puedas abrir la que quieras. Escribe en el llavero que puerta quieres abrir con esta llave. ¡Ahora solo depende de ti!”
Y siguiendo hablando de los regalos de los invitados, los detalles más personalizados, fueron marcos con fotos nuestras que nos hicimos en el fotomatón que contratamos para la boda durante el aperitivo, para nuestros seres queridos más mayores. Cogimos la foto que nos hicimos en ese momento con ellos y se la dimos a la organizadora del banquete para que nos las pusiera dentro de unos marcos bonitos que compramos. Hemos de aclarar, que no era la típica tira del fotomatón, queríamos una foto de 10x15 con el fondo como si fuera un teatro por hacer un guiño a nuestro hobby. Teníamos disfraces y complementos para así hacerlo más divertido. Todo ese rincón estaba amenizado por los responsables del aparato que tan profesionalmente hicieron su trabajo. Los invitados se podían quedar una copia y la otra foto la podían pegar en un álbum para nosotros dejando la dedicatoria. Además la misma empresa luego te daba el álbum, más las fotos que se hicieron con un pen-drive, así como un vídeo de la cámara oculta que había donde veías a todos tus invitados preparándose para la foto.
Otros detalles que tuvimos en cuenta fueron para los invitados que tenían pareja y que nos haría ilusión que se casaran. Para ellos compramos una pareja de pitufos vestidos de novios que compramos en la tienda de juguetes Drims y las pusimos dentro de una cajita roja en forma de corazón.
Para nuestros amigos más allegados les regalamos unas copas de gintonic con unas frases inscritas que compramos en el Makro. La verdad es que esas frases les iban como anillo al dedo para cada uno de ellos, así como una marquito de fotos en los cuales pusimos la foto que nos hicimos con ellos en el fotomatón de nuestra boda.
Para los hermanos de mi marido, cogimos unos marcos muy grandes como si fuera un cuadro y pusimos la foto de bodas de todos ellos, con un texto escrito por nosotros lleno de amor y cariño.
Y para acabar, a nuestros padres les regalamos un marco de fotos pero con la foto más original que hemos podido regalar a alguien. A mi suegra le regalamos uno que sale ella con nosotros hecha de plastilina y a mis madres le hicimos lo mismo pero saliendo los 4. Hemos de decir que la persona que nos lo hizo, Jisca, fue un artista. La parte graciosa de este regalo fue que todos nosotros de manera privada le mandamos una foto nuestra de varios perfiles tal cual iríamos vestidos el día de la boda. Así que él era el único que sabía cómo íbamos a ir vestidos ese día y la verdad que nos personalizó muy bien. A mi suegra además le hizo un fondo de hilos y botones haciendo referencia a su trabajo y con mis padres el fondo que hizo fue de montaña con vacas y ovejas haciendo un guiño al turismo rural que tanto les gusta hacer a mis padres.
Jisca lo envolvió y fuimos a recoger esos detalles. Cabe decir que no vimos como quedó hasta que se lo dimos a nuestros respectivos padres en el restaurante. Así que fue una sorpresa para todos y muy bonita la verdad.
Los fotógrafos que contratamos para nuestro enlace fue Visual Book. No quisimos vídeo, pero si fotos y dos personas para tener un mismo momento desde diferentes ángulos. Queríamos un pen-drive con todas las fotos que hicieron retocadas y sin marca de agua para nosotros hacernos nuestro propio álbum. También teníamos claro que queríamos pocas fotos de posados y más de momentos, como una mirada, unas manos cogidas, una lágrima de emoción o una risa de alegría, o simplemente un abrazo a un beso cargado de amor. No quisimos álbum de fotos. Habíamos visto muchas tipologías de trabajos y formatos en las feria, desde fotos con drones, hasta álbumes con olor. La mayoría muy grandes y pesados.
Cogimos Visual Book porque la tipologías de foto que hacían eran más de nuestro estilo y además cogimos una oferta de feria muy buena que nos hizo un buen precio y también nos regalaron el pre-boda. Vino un mes antes de la boda el fotógrafo Toni hacernos las fotos del pre-boda. Nosotros escogimos ponernos nuestras mejores galas y hacernos las fotos en el Palacete Albéniz. Fue bien hacernos ese pre-boda porque fotógrafo y novios nos fuimos conociendo. Ellos te buscan y te sacan el lado bonito y los novios nos vamos acostumbrando y relajando delante de un objetivo.
El día de nuestra boda vinieron los fotógrafos de Visual Book Jose y Toni y en todo momento fueron muy respetuosos, educados, y profesionales, sabían estar en lugares con personas llenas de nervios, ilusiones y emociones, hacer fotos sin interferir, y mimetizarse con el lugar y la escena captando todo aquello que fluía en cada momento. Dos personas muy agradables y muy simpáticas, tanto que hasta invitados nuestros se hicieron fotos con ellos.
Otra cosa a tener en cuenta, fue la noche de bodas. Por más que lo planees con tiempo, si los problemas quieren aparecer, aparecerán igual. Nosotros teníamos ya nuestra noche de bodas en un hotel muy bonito, con spa, la comida y los masajes incluidos y era perfecto para ese día, ya que llegaríamos por la noche con nuestro Renault Clio vestidos de novio y novia directamente de la boda.
Pues bien, para nuestra sorpresa, justo la semana de antes de la boda, nos llaman los del hotel diciendo que ha habido un problema y que nos habían dado una habitación que ya estaba reservada porque en su hotel había ya una boda ese día que había reservado todo el complejo. No os podéis imaginar cómo nos sentó eso…
Ya nos veis a mi marido y a mi llamando a un montón de hoteles y todos nos dijeron lo mismo: “-Es que es para el puente de San Juan y está todo ocupado, habéis llamado muy tarde.” Claro, como si mi marido y yo no lo supiéramos y lo hiciéramos queriendo… Menos mal que nos acordamos que en el Hotel Dolce de Sitges fuimos hacía tiempo a ver un evento que hicieron para futuros novios y las instalaciones nos gustaron. No dudamos en llamar y preguntar por su disponibilidad. Cuando llamé me salió del alma decirles lo primero de todo: “-Hola soy Natalia, una novia desesperada que se ha quedado sin su noche de bodas, ojalá me puedan ayudar”. Tuvimos suerte y con ellos hicimos nuestra noche de bodas.
Y os preguntareis en todo este texto donde está mi vestido de novia. Pues lo he querido dejar en este aparatado de incidencias. Pues bien, después de mirar muchos desfiles de novios en las ferias, mirar las revistas de novios y de casarse que daban también en estos sitios, mirar muchos catálogos de expositores, visitado Espai Boda, páginas web, etc, fui a probarme unos cuantos que había visto por internet a Pronovias, en el 2015. Me dejaron batita, cancán y zapatos para probármelo. A finales de ese año recibo un email por si me quiero probar la nueva colección de trajes que habían desfilado por la pasarela por si hubiera alguno que me gustara que fuera a dar la paga y señal y así se pudiera confeccionar porque no todos los vestidos que desfilan se confeccionan luego para las tiendas.
La verdad es que fui, le dije a la dependienta cómo lo quería y en el segundo modelo que me dio a probar supe que era ese. No me sentía disfrazada. Era yo pero en guapa. Hice mi paga y señal y hasta el mes de marzo del 2016 no tenía que ir empezando a hacerme las pruebas para adaptarlo a mi cuerpo.
Pues bien, llegó el mes de marzo, contenta e ilusionada para volver a ponerme ese vestido tan especial. Imaginadme, en esos probadores tan grandes y bonitos con esos espejos tan grandes y ese “lujo” como de palacio. Me dejaron colgado el vestido en su funda en el probador. Como veía que no venían y no me habían dado ni bata, ni zapatos esa vez pensé en ponerme yo sola el vestido para no pasar frio. Cuando abro la cremallera de la funda y veo un vestido con encaje y perlas brillantes, totalmente contrario a lo que era mi vestido, pensé que ese no era el mío y volví a cerrar esa cremallera y ponerme mi ropa por encima a esperar a la modista.
Cuando la mujer apareció la vi muy decidida desenfundado dicho vestido, la paré diciendo que ese vestido no era el mío. La modista me preguntó cuál era mi nombre, se lo dije y me leyó la tarjeta del vestido diciendo que si yo era Natalia Reyes y el vestido ponía lo mismo eso quería decir que era mi vestido. Ahí fue cuando por dentro me enfadé un poco la verdad, porque yo sabía cuál era mi vestido y estaba segurísima que ese no era mío. Le volví a insistir a la mujer que ese no era el mío y que no me lo iba a poner. Menos mal que a mí me gustan mucho las fotos y siempre voy haciendo fotos a lo que me gusta y justo tenía en el bolso una foto del día que me puse mi vestido. Así que se la saqué y se la di diciendo que “ESE” si era mi vestido.
Me entró una mezcla de sentimientos cuando la mujer se fue con mi foto para ir a hablar con los de “arriba”. Enfado por la insistencia de la mujer por no creer lo que yo le decía, miedo por donde podía estar mi vestido y sobretodo porque ya di la paga y señal para que se confeccionara y no quería pensar que por la confusión quedara mi vestido en el olvido de los no confeccionados para la venta. Yo solo quería ese, era el único. No quería otro. No quería pensar más. Ese día mi madre iba conmigo y no daba crédito a lo que oía.
Después de esperar helada un rato, bajo la modista con dos señoras más trajeadas. Parecía el comité de la plana mayor. Hablaron conmigo, me pidieron mil disculpas, que yo tenía razón que el vestido de la foto era el mío y no el de la funda (no me digan… si se lo estoy diciendo yo…Así que chicas haced siempre fotos para que no os pase lo que me pasó a mi). Se ve que mi vestido y el otro se llamaban igual pero que solo cambiaba una sola letra.
Lo mejor fue escuchar a las señoras decirme que había tenido suerte (sí, claro, la suerte del quebrado…). ¿Queréis saber por qué según ellas había tenido suerte? Bien pues me dijeron que como la fábrica estaba en Barcelona podía tener mi vestido en una semana, que si hubiese sido en Madrid no me hubieran garantizado tener mi vestido a tiempo (¿En serio? ¡Si, menuda suerte!).
Bueno, no me quedó otra que coger aire y pensar en positivo. Bueno, no pasaba nada, tendría mi vestido pero una semana después, teníamos tiempo. Al salir de la tienda hasta los mismos chicos de recepción me dieron las mil gracias por tomármelo de aquella manera tan pacífica y no liar un escándalo.
Pero ahí no acaba todo. Después de hacerme varias pruebas, coger ramos de flores de decoración que tienen allí en plan bouquet para verme de otra manera, e incluso elegir y personalizar varios adornos en mi vestido y en el velo, en una de mis últimas pruebas, les dije que se acordaran de ponerme el tirante más cogido que me quedaba hueco y fue ahí cuando otra modista (es que siempre han sido modistas diferentes, nunca repetí con la misma, no sé porqué) me dijo que no tenía bien puesto el vestido. Me quería poner los tirantes de una manera diferente a la que a mí me gustaba. Parecerá una tontería pero el dibujo del vestido cambiaba completamente. Nadie me dijo que me había puesto mal el vestido hasta dos semanas antes de mi boda. La modista me dijo que tendría que deshacer todos los pliegues y volverlo hacer y eso era mucha faena. Le pedía mil veces por favor que lo hiciera. Al final lo consiguió. Justo el día antes de mi boda me hice la última prueba. Si, concretamente la tarde del día anterior al gran día.
Mi pareja no tuvo ningún problema. Tenía claro desde un principio que era lo que quería, fue a la misma tienda que se había comprado el traje su hermano, en Tasso-Jal en Hospitalet, lo eligió, un par de arreglos y listo. Los zapatos también los compró allí.
Los zapatos de novia míos los compré en una zapatería normal, blancos, lisos, cómodos y atados al tobillo. Recomiendo que los zapatos se lleven en las pruebas del vestido de novia para que te cojan el bajo del vestido y si van a llevar algo de joyas, que también lo hagan para ver el efecto con el todo incluido. Así como un marcado o efecto del peinado que llevarán en el gran día. ¡Ah! Tened en cuenta en la temporada del año que os casáis para la tela de vuestro vestido. No hablo de modas, sino de si dan mucho calor en verano o no, etc.
Otra anécdota que nos jugó una mala pasada, fue contratar unos globos. Queríamos hacer una suelta de globos biodegradables para que no hicieran daño a la naturaleza, con nuestros deseos a la salida de la iglesia. El día de nuestra boda llegaron una hora tarde. Estuvimos todo eso tiempo fuera pasando muchísima calor esperando a qué llegasen. Menos mal que al lado de la iglesia había un bar y nos pudimos hidratar un poco con el calor que hizo ese día…
Otra anécdota fue el viaje de novios. Teníamos claro los días, los sitios y lo que queríamos visitar. Visitamos todos los stands, miramos todas las agencias de viajes e incluso fuimos a la Fira del Turismo Internacional de Barcelona. Nadie nos envió un presupuesto con lo que les pedimos. O ponían días que no eran lo que queríamos, o nunca recibimos presupuesto alguno o ponían países que no habíamos pedido. Incluso hubo agencias que fuimos reiteradas veces a insistir con el presupuesto desde el mes de diciembre del 2015, pasando por enero, febrero, marzo e incluso abril del 2016 diciéndonos que si que les faltaba perfilar unas cosas pero que ya lo tenían, pero nunca nos lo daban. Es más, hasta les dimos un ultimátum vía email, del que hasta día de hoy todavía no hemos recibido respuesta…
Solo Nautalia y el grupo Serhs nos hizo un presupuesto final con los días y los destinos que les pedimos. Finalmente escogimos Serhs por primera vez en nuestra vida. Nos regaló hasta una maleta.
Los anillos fueron otra anécdota pero ésta más divertida. En Joyerías Orli que está en Montcada y Reixac, nos hizo una buena oferta de promoción por feria. Tienen taller propio. Tú puedes elegir el diseño y puedes ver como se fabrican tus anillos. Tenemos unos amigos que fueron el día antes que nosotros a ver como se hacían sus alianzas y nos llamaron contándonos su experiencia. Estábamos deseando que llegara el día siguiente para verlo nosotros. La verdad es que fue muy curioso ver como se iban dando forma y creando algo tan bonito. Después de ver todo el proceso y hacer videos y fotos, antes de pulir y dar forma más específica nos hizo probar los anillos. A Jose le venía un poquito grande, pero a mi literalmente se me caía del dedo con mucha facilidad. El joyero no daba crédito a lo que veía. No podía ser que me hubiese adelgazado tanto por los preparativos…
Cuando el hombre fue a cambiar mis medidas en la tarjeta pensándose que se habían equivocado en cogerme mis medidas, se queda parado en ese momento y se da cuenta que estaba haciendo los anillos de otra pareja de novios. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que de todas las tarjetas que tenía en la mesa, la tarjeta que él había cogido era la de nuestros amigos que habían estado el día anterior con él. Nos hicimos unas risas, cogió nuestra tarjetas y nos ajustó nuestros anillos quedándonos perfecto. No tardamos ni un segundo en llamar a nuestros amigos para explicarles la curiosa anécdota.
Otra anécdota divertida fue los huevos a las Clarisas. Me gustan las tradiciones. Yo quería que el día de mi boda hiciera sol. Así que convencí a mi pareja para que me acompañara a comprar huevos para las monjitas Clarisas. Compre una docena de huevos, las metí en un cesto con unos ramilletes de lavanda y un tapete, así como una foto nuestra con el día, sitio y hora tanto de la ceremonia como el convite para pedirle a las monjitas de clausura que rezaran a Santa Clara para que ese día hiciera bueno. Ya nos veis en el metro con el cesto con los huevos hasta el monasterio de clausura para que se produjera el milagro.
Los últimos preparativos fueron los pasteles de caramelos que hicimos para la Candy Bar, un video que hicimos de la despedida de soltero de Jose y la mía para proyectarlo en el Restaurante, dibujar a mano el árbol de huellas, acabar el sitting que en nuestro caso fue una recreación del comedor con la foto y el nombre de cada comensal dentro de lo que figuraba el plato de la mesa, y ensayar el baile del final y el baile de la entrada al banquete.
El día antes no fui a trabajar. Masaje relajante, manicura, pedicura, desconexión, relax, respirar y no pensar en nada. Muy recomendable sobretodo para las personas que se pongan muy nerviosas.
Lo noche antes de la boda era la verbena de San Juan. La pasé con mis padres y una de mis mejores amigas que fue mi madrina, en mi casa. Lo divertido de la noche fue que ella se dio cuenta del gran agujero que tenía en el trasero de mi pantalón. Cando me fui a dormir me encontré una carta de mi novio, preciosa.
Al día siguiente muy temprano a la peluquería de mi pueblo. Solo abrieron para peinarnos a mi madre, a mi tía, a mi madrina y a mí. Rápido y muy bien. Vino otra de mis mejores amigas a maquillarme a casa. Llegó más familia, los fotógrafos y amigos, había un total de más de 13 personas en casa. Los fotógrafos que venían de casa de mi marido me trajeron una pinza con una nota escrita por Jose, era muy divertida y me recordaba que cogiera los anillos.
No estaba nerviosa, era como hacer una fiesta, estaba muy ilusionada y quería saborear todo lentamente para vivirlo y no pensar que era un sueño. Solo quería ver a Jose y estar con él porque le había echado de menos y no quería llegar tarde a la iglesia porque después de nuestra boda había otra. Hacía un día de mucho calor y espléndido.
Los fotógrafos hicieron muchas fotos, mi mejor amiga me maquilló muy bien y me trajo un ramo de flores de muchos colores, mi madrina me puso el vestido y me leyó un texto muy bello. El mejor amigo de mi padre, que es como de la familia, para mí es como mi tío, me llevó en su coche. Un 4x4. Define a la perfección mi pasión por la montaña.
Llegamos justo a la hora a la iglesia. Mi padre con su traje de frac alquilado, su bombín de 3 euros, sus guantes blancos y su bastón de una tienda de disfraces, me entró a la iglesia. Os recomiendo que no corráis, id caminando poco a poco, mirad las caras que ponen vuestros seres queridos, no tienen precio ver esos rostros, id poco a poco con el ritmo de la música del órgano. Nosotros pudimos escoger las canciones y estuvimos semanas antes en casa de la organista escogiendo las músicas para cada cosa.
Mi padre me entregó a Jose, yo quería darle un abrazo y un beso, pero no podía, además yo decidí llevar el velo puesto cubriendo el rostro. Ya dije que era tradicional. Escuchamos las palabras del cura, oímos las dos lecturas que hicieron nuestros familiares, las cuales ya habíamos escogido meses atrás. Hubo un momento en la ceremonia que hasta nos hicieron poner de rodillas y el cura nos puso las manos en la cabeza.
En la reunión del ensayo con el cura días antes nos dijo que ni besos ni aplausos. Conseguí convencerlo de un pequeño beso apenas perceptible. Así que durante la ceremonia en un momento dado lo hicimos y todos los invitados, como ya habíamos acordado por whatsapp días antes, hicimos el aplauso que usan los sordomudos, que consiste en extender las palmas de las manos y rotar las muñecas de un lado al otro. La verdad es que quedó muy divertida la escena.
Llevamos dos testigos cada uno de nosotros. Daba igual si eran amigos y familiares o si estaban o no bautizados, el único requisito era que tenían que ser mayores de edad. Así que 4 testigos y nosotros dos firmamos.
Nos tiraron arroz y pétalos de rosas. Papeles y petardos no tiraron porque estaba prohibido. No os preocupéis por quitaros el arroz de encima. Ya os adelanto que incuso al día siguiente seguirán saliendo granitos y no podréis entender de donde siguen saliendo.
Besos, abrazos, enhorabuenas, etc, fuimos a un lateral a escribir nuestros deseos y después de una hora deshidratados hicimos volar los globos. De allí todos los invitados fueron a hacer el aperitivo al restaurante, mientras que nosotros hicimos unas pocas fotos alrededor del restaurante y en el interior. La mujer que se encargaba de todo en el restaurante, Cristina, estuvo pendiente de nosotros en todo momento. Nos daba bebida y si encargaba del timing, nosotros solo nos dejamos llevar.
Comimos cosas del aperitivo que Cristina había reservado para nosotros, nos hicimos fotos en el fotomatón, muy divertidas, con los disfraces, con amigos y familiares, hicimos un brindis, nuestros amigos nos bailaron uno de esos bailes que hacemos en el esbart, fuimos haciendo fotos de grupos antes de entrar y los muchos invitados verbalizaban lo bien que se lo pasaban y lo guapos que estábamos.
No me dio tiempo a hacer uso de la propuesta que tuvo el restaurante para el aperitivo de un servicio gratuito de retoque en el lavabo de las chicas de productos Mary Key. Que por cierto, yo con ellas había probado ya sus productos en sus clases de muestras gratuitas para una puesta a punto de belleza y piel para el gran día.
Jose y yo fuimos los últimos en entrar. Vimos que el árbol de huellas ya estaba completo con la huella de cada uno de los asistentes como su fueran hojas de árbol y su nombre dentro de sus huellas para tener un bonito recuerdo. Quedaba precioso.
Cuando estuvo todo el mundo sentado Jose y yo entramos bailando con una coreografía y las gafas de sol la canción del Gangnam Style. Sorprendimos a toda la gente.
Ya veréis que vistas se tienen desde la mesa presidencial. Son muchos los invitados, pero a la vez se ven todos muy bien y se ven cerca y la verdad es que no tienes la sensación que sean tantos.
Los platos hacían su entrada con las músicas que habíamos escogido. Generalmente la música tenía que ver con el plato, jajajaja. El menú estaba muy bueno. Menos mal que meses antes habíamos hecho la prueba del menú, porque ese día, con tantas emociones, apenas probamos bocado.
Muchas emociones a la hora de repartir los regalos. Era todo precioso y que rápido estaba pasando todo. Una quiere parar el tiempo y no puede. La Candy Bar con los dulces y la noria de cartón que hizo mi madrina estaba preciosa, las fotos y objetos de las despedida de solteros en las repisas de las columnas quedaba genial, los números de las mesas que habíamos hecho a mano con tela quedaba a juego con las flores que escogimos.
Los muñecos que nos hizo nuestra madrina personalizados; ya que era la única de los invitados que sabía cómo íbamos vestidos mi pareja y yo, coronaba el gran expositor de pasteles con tul y flores. Qué bonita la entrada del pastel con su música, ya veréis ese momentazo, por lo menos a mi me puso la piel de gallina. Cortamos con espada el pastel y ese momento también es muy divertido.
Los videos de las despedidas generaron muchas risas y recuerdos entre los asistentes. Además Jose y yo un par de noches antes grabamos un pequeño video en pijama en casa, verbalizando lo que creíamos que veríamos o sentiríamos ese gran día. Fue raro, diferente y a la vez emotivo verlo en ese momento.
Jose me hizo un detallazo y a continuación me hizo un video resumen de lo que han sido esos 12 años que habíamos pasado juntos como novios. Menuda sorpresa y que lote de llorar. Llevaros clínex y poneros maquillaje super-water-proof. Al final del video dije unas palabras a la familia de mi marido, a él y para todos los asistentes ahí presentes y sobretodo dando las gracias por estar allí con nosotros en ese día tan especial.
El baile con Jose fue genial. Lo quisimos hacer como de película. Con la canción “In the arms of an angel”, bajando por las escaleras, el me invita a bailar con un beso en la mano, Mira que había gente mirando el baile con cámaras y móviles en mano, pero os aseguro que todo desaparece, y solo estáis tu pareja y tú. Maravilloso. Nosotros utilizamos las últimas estrofas para bailar con nuestros padres. A partir de ahí cuando acabó la canción viene la fiesta.
Si sois de las novias que siempre vestís en plan cómodo con bambas como yo, a esa hora no te sientes los pies y los gemelos te empiezan a doler. Con el calor que tenía, la liga me la dejé puesta, pero las medias me las quité y bailé descalza ya todo el rato.
Esto no se suele decir, pero ya que os estoy contando todo, algo que tenéis que tener en cuenta y más depende del vestido, es que cuando vayas al baño intentes entrar en el más grande y para no tener que desmontar todo el tinglado e ir más rápido pide a dos mujeres que te acompañen para que te aguanten el vestido mientras vas al baño. Increíble pero cierto.
Cuando acabamos, despedidas, besos, abrazos, regalos… Mi cuñado alquiló una monovolumen y nos llevó a coger nuestro Clío a Hospitalet. Por la calle la gente nos deseaba un buen matrimonio. Desde allí fuimos en coche hasta el Hotel Dolce de Sitges. Eran las doce de la noche cuando llegamos a la recepción del hotel vestidos de novios y arrastrando la maleta. Tendríais que ver la cara de los de recepción. Uno de ellos muy emocionado se presentó voluntario para llevar mi gran cola hasta la puerta de la habitación. Lo vi tan ilusionado que no pude decirle que no hacía falta y me dio las mil gracias.
Nuestra estancia allí fue maravillosa. Todos los del hotel sabían que éramos la pareja de recién casados. Incluso cuando ya no llevábamos los trajes puestos. Todo estaba cuidado al detalle, las flores en la habitación, el cava, las fresas con chocolate, los pétalos de rosas, etc.
Otra cosa que pocos novios te dicen es en el estado que te encuentras al día siguiente de la boda. Pues ya os digo que mi pareja y yo al día siguiente estábamos reventados, la gravedad nos había aumentado por momentos, teníamos agujetas en los gemelos… menos mal que no nos movimos de la hamaca de la piscina y nos fue de perlas el spa y los masajes, así como los deliciosos manjares, ya que el día anterior con las emociones no habíamos comido casi nada.
Mira que días antes a la boda intenté que me diera un poco el sol, pero no resultó. Pero el día de nuestra boda hizo tanto calor que al día siguiente cuando me puse el bañador para ir a la piscina me di cuenta que me había quemado y tenía la marca del vestido de novia. Los huevos de Santa Clara habían hecho su efecto.
Al otro mes fuimos a los pueblos y nos volvimos a vestir con los trajes para ir a ver la familia que no había podido venir y les dimos los detallitos y fotos. Mi padre y mi tía nos hicieron el post-boda en la playa haciendo fotos con sus móviles y utilizando otra vez nuestros vestidos. La verdad es que quedó genial y la gente de la playa no paraba de decirnos cosas bonitas.
No hicimos nuestro viaje de novios hasta Diciembre del 2016. Muchos diréis que es raro que de Junio que es la boda, hasta Diciembre, ha pasado mucho tiempo, pero como queríamos casarnos el día que nos conocimos, y nuestro destino estaba muy lejos, necesitábamos muchos días. Además queríamos ir cuando allí hiciera buen tiempo, pensamos en coger los 15 días de permiso de matrimonio y las unimos con nuestras vacaciones de Navidad.
He de decir que estamos muy contentos con el trabajo que hizo la agencia de viajes del Grupo Serhs, que nuestro viaje de novios Nueva Zelanda y Maldivas fue genial, único e inolvidable y que ya hemos hecho dos fotolibros en Fotoprix. Uno con las fotos del pre-boda, boda y post boda con las fotos que hemos querido y de la manera que hemos querido, y otro con nuestras fotos del nuestra luna de miel, que por cierto nos han salido muy bien de precio porque Fotoprix siempre tiene ofertas.
No os extrañéis si cuando volváis de vuestra luna de miel empiecen familias y amigos a dejaros caer, directa o indirectamente, el tema del embarazo, el niño, la “fiesta nocturna”, bueno, ya sabéis. Vosotros tranquilos. La última palabra y decisión de eso la tenéis vosotros. No os sintáis presionados. Hagáis lo que hagáis siempre estará ok.
Esa ha sido nuestra historia. Para mí, mi Gran Historia. Espero que os sirva alguna cosa o simplemente hayáis disfrutado leyendo. Por lo menos hemos pasado un rato juntas. Gracias por leerme. Estoy segura que tu historia será también tu Gran Historia. Os deseo lo mejor. ¡Felicidades Pareja!