Nos casamos en 2020 y, diez años después, queremos celebrar nuestra renovación de votos como siempre la imaginamos: el festival de nuestras vidas.
Pero hay algo que tenemos clarísimo: no queremos que sea solo nuestro día. Queremos que nuestros invitados recuerden ese fin de semana durante años.
No buscamos una boda en la que todo gire alrededor de los novios, sino crear una experiencia desde que llegan hasta que se van. Que haya sorpresas, música en directo, una gastronomía increíble, rincones especiales, momentos inesperados y, sobre todo, una fiesta absolutamente memorable.
Queremos huir de los tiempos muertos, de los protocolos porque “siempre se ha hecho así” y de una celebración demasiado encorsetada. Nos gustaría que tuviera más de festival, evento y experiencia que de boda tradicional.
La pregunta que nos estamos haciendo con cada decisión es muy sencilla:
“Si yo fuera invitada a esta boda, ¿qué tendría que pasar para pensar: esta ha sido la mejor boda de mi vida?”
Tenemos cuatro años para soñarla 😅, pero queremos empezar a recopilar ideas.
¿Qué es lo más increíble que habéis vivido como invitados en una boda? ¿Y qué haríais vosotros para crear una experiencia realmente inolvidable? ✨🥂🎶