En nuestro caso, como dicen en mi pueblo "se ha juntao el hambre con las ganas de comer". A los dos nos gusta expresar nuestros sentimientos en el momento que sea. En ese tema somos muy naturales o poco "convencionales" respecto a lo que se espera de la gente de nuestra edad...no nos avergüenza besarnos o bailar en la calle...y nuestros hijos encantados cuando van con nosotros (llegué a pensar que con 20 y 18 años se avergonzarían de nosotros, pero ¡qué va! todo lo contrario nos dicen que ojalá sigamos siempre así)