Pues eso, como dice el título. No soy muy de escribir cosas personales, pero ya necesitaba soltarlo.
Estoy a poco más de un mes de mi boda, con una inesperada y gran carga de trabajo que me va a impedir hacer algunas cosas de decoración y detalles que había pensado.Pero no es eso lo que me abruma, sino la gente: al parecer tengo autoinvitados (que tengo claro que no quiero que vengan). Digo "al parecer" porque, aunque sean familia, ni hablamos ni me han felicitado ni nada. Lo gracioso es que, al parecer, tengo que ir yo a decirles que no lo están.
Por otra parte, de los que sí están invitados, tengo familia que se lleva un disgusto porque no les dije que la firma era el día de antes y no pueden ir (estoy por pedirle a mi chico que vaya en chándal)... Soy consciente de que reaccionan así porque quieren ser parte de todo. Y sé que los malentendidos son mi culpa, porque no me estoy comunicando, pero es que la carga de trabajo es tal que apenas soy capaz de pensar ya con claridad. Hay cosas que cuento a unos y a otros no, pero porque no nos hemos visto, o se me olvida porque cuando estoy con ellos pues disfruto de su compañía y desconecto. Además, hay cosas que no considero importantes, o a las que no quiero dar importancia, pero el resto de gente lo hace.
No sé, de verdad que estos últimos días se me están haciendo cuesta arriba. No quiero que nadie se sienta menospreciado, porque en mi boda somos 30, y son toda la gente a la que de verdad quiero. En especial a mi familia, que son como padres y hermanos de sangre para mí. Veo que estoy siendo torpe en lo que a relaciones sociales se refiere, y eso me agobia muchísimo.
Hoy sólo quiero que pase la boda para poder irme con mi pareja (por entonces ya marido 🤯) de viaje y poder tener VACACIONES.
¿A alguien le ha pasado algo similar? ¿Algún consejo? 😞