Disculpar todo esta parrafada, pero llevo días queriéndome desahogar y no tenía otra manera de hacerlo…
Toda la vida he soñado con la ilusión de organizar mi boda con el hombre que yo eligiera. La ilusión de cualquier mujer.
Después de la pedida preparé con ilusión una sorpresa para comunicarlo a los allegados. Tenía tanta ilusión que lloraba de la emoción, aunque finalmente no saliera como yo deseaba, pues alguien muy cercano se desentendió totalmente de la noticia. A partir de entonces aquella emoción ya no he vuelto a tenerla por diferentes circunstancias.
Ves a padres tan ilusionados que no quieres que pierdan su ilusión, de alguna manera u otra este hecho hace que el escoger tu vestido de novia sea muy difícil y complicado. Quieres que ellos también estén felices con el vestido que has escogido pero a la vez ves que los vestidos que a ellos les apasionan a ti no. Y te pruebas algún vestido que te apasiona después de recorrer diferentes ciudades y distintas tiendas y después de probar cientos de vestidos. Pero al ver sus caras de despecho hacia ese vestido se te quitan las ganas de volver a la tienda.
Pero no es todo. Las personas que quisieras que estuvieran formando parte de este proceso no están. Ni si quiera se interesan porque tienen sus obligaciones y sus quehaceres del día a día. Tampoco puedes contar con esas personas, amistades, para mostrar tus sentimientos y emociones porque ni si quiera se molestan en preguntar o simplemente hay excusas.
De repente oyes de tus allegados preguntas como… “¿ya tienes el vestido?” “tienes que tenerlo ya!” y los otros empiezan a convencerte en lo que debería ser y en lo que no. Otros, dicen que después de todos los vestidos que me probado ya es hora que escoja cualquiera que me quede bien. Total, solo será para un día y cualquiera vale. En fin, nadie es capaz de ponerse en el lugar de una futura novia que quiere sentirse novia con un vestido y que no lo tiene fácil para probarse un vestido y sentirse como una novia.
También, ves, como con la persona con la que te has estado desahogando día a día no puedes desahogarte con este tema. Lo poco que puedes decirle a él, él es incapaz de ponerse en tu lugar y te intenta hacer ver que las cosas no son tan complicadas. Pero para mí lo es.
Ves, como esa persona, tu futuro marido, empieza a hacer comentarios ante sus allegados dando a entender que soy una caprichosa, cuando todo lo que hay organizado hasta ahora él parecía estar contento (como por ejemplo, tener fotos y video).
Ves, como esa persona, sabiendo mi desilusión por todos los preparativos, aún me hace más daño.
Ves, como la gente nota que tu cara ha cambiado. Te lo dicen, y de repente tus ojos acaban derramando lágrimas…
Y así con todo…
Estoy tan desilusionada con todo que no quiero ni vestido, ni nada… no quiero ni seguir preparando nada… tanto hasta el punto de hacerle dicho, acaba tu todo lo que falte que yo me olvido…