No será la única, ya que tengo grupos diversos, pero si la más particular. El jueves por la mañana recibí un localizador de billete de tren y allí estaba yo en la estación con mi maleta y sin saber a dónde iba…
Con unos nervios que ni atinaba a poner el código; por fin descubrí el destino: Cádiz (lloré de la emoción). Detrás de todo esto estaban dos de mis mejores amigos. Y allá que me fui. En la siguiente parada subió uno de mis amigos y al llegar a Cádiz estaba el otro esperándonos. Han sido unos días geniales. Playita, cervecitas, millones de risas… han tenido mucha paciencia con esta loca del carnaval que les iba radiando cosas por cada lugar que pasaba. Ha sido un viaje de los 3 amigos que ellos han decidido regalarme como despedida. Pero no queda ahí la cosa, yo he vuelto y se ha ido mi novio (con ellos también), le están sacando filón a nuestra boda, porque no se pierden una fiesta.

Y ahí estoy yo, como loca en las puertas del Falla.

Y mis “fituas”. Sus novias se tienen el cielo ganao, porque vaya par de personajes.