Hola a tod@s. Escribo el post más por desahogarme que por otra cosa. Estoy bastante disgustada con el catering, en concreto con su forma de trabajar. Contadme, por favor, si esto es habitual en el mundo de la restauración de bodas o si realmente tengo razón para estar molesta.
Prácticamente desde el principio el catering demoraba las respuestas a los mails, había que escribir dos o tres veces y hasta llamar para que nos respondieran. Ahí fue cuando le dije a mi prometido que esa forma de trabajo no es profesional y que, si quería continuar, se encargara él de hablar con ellos. Tuvimos una visita presencial y a mi prometido le dio mucha confianza. Tras ello, hicimos pago de fianza y firmamos contrato (por septiembre y octubre)
Nos dijeron que cerrarían el restaurante unos meses y que la prueba de menú sería a finales de enero/principios de febrero, pero los meses pasaron y no decían nada. Tuvimos que mandar un par de mails y llamar nosotros cuando ya estaba bien avanzado febrero, lo cual me pareció cero profesional. Finalmente hicimos la prueba de menú que, dicho sea todo, estuvo muy bien.
Quedaba pendiente entonces cerrar el menú y que el catering visitara la finca donde va a ser la boda. Hemos tenido que insistir en que nos mande el presupuesto final con lo escogido para el menú y cuando lo ha hecho, había muchos errores (no incluyó el sorbete, metió una estación que no queríamos, no había rastro del menú infantil a pesar de que preguntamos expresamente por ello en la reunión post-prueba de menú) así que hemos tenido que pedir que lo corrija y lo ha mandado por segunda vez con errores (p.e. ha incluido un sorbete distinto al que elegimos) Es agotador tener que pedirlo reiteradamente y corregir errores. Haciendo una analogía con mi profesión, si en algún despacho yo hubiera mandado algo así, me habrían despedido enseguida y con motivo.
Por otro lado, (el catering) nos cambió la fecha de la visita a la finca, con el correspondiente trastorno de agenda de mi pareja, de la dueña de la finca y mía. Y para la segunda fecha (escogida siempre por el catering) nos escriben a las 8 de la mañana para decir que por un tema personal no podían asistir (la visita era a las 10) Ciertamente, la razón era importante y no debería enfadarme porque era grave, pero es la segunda vez que lo cancelan; mi pareja había cogido el día libre, la dueña de la finca modificó una reunión para poder atenderlos y yo despejé agenda (para mí, esto significa dejar de facturar cada hora perdida a mis clientes) Además, pensamos que lo lógico habría sido que tengan un plan B y si alguien no puede asistir, lo haga otra persona.
Ahora mismo estoy absolutamente enfadada. Sólo veo que no se responden debidamente a los mails, no tienen timing ninguno para ello, no cumplen las fechas, tenemos que estar persiguiéndolos para que nos manden presupuestos con errores (mi pareja y yo coincidimos en que parecía hecho rápido y corriendo) nos cancelan las citas y nos producen un perjuicio hasta económico... Ahora dicen que la visita será la semana que viene, la cual mi pareja y yo no podemos, así que tendremos que retrasarla más aún y nos casamos el 5 de julio. Ni siquiera han tenido la cortesía de preguntar por los días que nos vienen bien, simplemente se limitan a decir una fecha -la que ellos consideran - y sin respetar ningún tipo de equilibrio por las demás partes.
Ahora mismo quiero mandarlos a tomar viento y si hace falta, pongo hamburguesas en mi boda, pero me siento tan enfadada y frustrada por trabajar con gente tan poco profesional en su haber. Siento mucha rabia.
En fin... Qué opinión os merece?
Gracias
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