NO RECOMIENDO REALIZAR LA COMPRA DE TU VESTIDO DE NOVIA EN ESTA TIENDA si no quieres que esta experiencia que debería ser maravillosa se convierta en una PESADILLA.
Todas las reseñas positivas, si os fijáis están realizadas en el momento de la compra, ya que te animan a poner una reseña y así participar en un sorteo donde ganar tu vestido de novia totalmente gratuito. Tenéis la mía propia del momento que ahora mismo me veo obligada a editar.
Os avanzo que estoy en proceso de demanda judicial, y SI os confirmo que realizan prácticas abusivas y estamos en todo nuestro derecho de denunciarlas y luchar por nuestros derechos como consumidores.
En Diciembre de 2019, realicé la compra de mi vestido de novia tras confirmarme que podrían hacer unos cambios en el vestido para que fuera tal y como yo quería. La Boda estaba planificada para JUNIO de 2021. En ese momento todo eran buenas palabras y facilidades al respecto. Te hacen pagar el 50% del vestido, en mi caso 915€, y te hacen firmar el famoso “Contrato” sin darte tiempo a leerlo. Solo te dicen que es un requisito para poder formalizar la compra.
En el momento del pago y por preguntar en ese momento, me dicen que el vestido será ese mismo que me he probado, que no me preocupe por la talla (eran 2 tallas más de la que yo necesitaba en ese momento) que ellos me lo adaptaran y adaptaran la espalda tal y como habíamos comentado.
El 7 de febrero tras una pérdida de peso considerable y mis dudas sobre si podrían adaptar ese vestido, solicito una prueba, pero en esta ocasión requiriendo la asistencia del modista.
En esa prueba, es donde se me comunica que todo lo que había pedido para que fuera MI VESTIDO no se podía hacer. Y que obviamente, lo adaptarían a mi talla (Solo faltaría) pero que el cambio que pido no se puede ejecutar. Me piden disculpas y me dicen que quizás no nos entendimos bien el día de la compra.
Solicito entonces la devolución del importe al no poder adaptarse tal y como me habían comentado. Pero aquí es donde obtengo la primera negativa. Tal y como indica en el contrato no se aceptan devoluciones (Pese a que son ellos los que no están cumpliendo con el contrato) y que si quiero me puedo probar otros vestidos. Eso si de importe igual o superior. Donde en ningún momento te dicen el importe de los vestidos que te pruebas, solo por tu cara y tu ilusión del momento te dirán un importe u otro.
Al no encontrar un vestido que me encajara y ante la imposibilidad de que me devolvieran el dinero, decido quedarme con el inicial y me trasladan que intentarán hacer un apaño.
Me convocan para el 16 de marzo de 2021, donde en esa prueba ya podré ver los cambios del vestido.
Ese dia con el estado de alarma ya vigente, no puedo acudir y tras varias llamadas por parte de la tienda en los meses posteriores sobre que iba hacer con el vestido…decidimos finalmente en Abril, aplazar la boda a mayo de 2021. Vuelvo a solicitar la devolución y vuelvo a obtener una negativa. Además se me comunica que he de abonar la totalidad del vestido para que me lo reserven en tienda hasta mayo 2021. Ya que tenemos pactada por contrato una entrega en JUNIO de 2020. Finalmente, y tras la presión pago un 25% más. En total ya llevaba 1375€ y mi sorpresa viene cuando en Agosto me paso por la tienda a ver las modificaciones que deberían haber estado para marzo y el vestido está tal cual el 19 de diciembre de 2019. Les traslado en todo momento mi malestar y me indican que como va a estar tantos meses en tienda es mejor no tocarlo (El 16 de marzo se suponía que debía estar y en ese momento no sabíamos cómo iba afectar el estado de alarma).
En febrero de 2020, mi padre se contagia de Covid, y 20 días más tarde, lamentablemente fallece.
Durante esos días no paro de recibir llamadas por parte de mi asesora, para que por favor le diga fecha para la prueba (La boda está planificada para 15Mayo2021) y le traslado la situación. En marzo de 2021, les comunico que finalmente la boda no se llevará a cabo por el fatal acontecimiento familiar e inesperado. Y sus palabras son, tal y como firmaste en el contrato, tienes dos opciones, pagar el vestido y venirlo a buscar (El vestido no está ni adaptado a mi talla) o perder todo el importe que has abonado.
Tras varias llamadas, emails, todas ellas iniciadas por mi parte, en un momento personal tan delicado… se niegan a llegar a ningún tipo de acuerdo.
Acudo a la OCU, y me trasladan que ESTAMOS EN TODO NUESTRO DERECHO de solicitar el abono del importe entregado, menos los costes de confección realizados en ese momento. En mi caso 0€ porque el vestido sigue siendo el mismo que en diciembre de 2019. Pero accedo a llegar a un acuerdo con ellos.
Envío carta certificada que ignoran totalmente y solo me remiten a un email nuevamente.
Ante la ausencia de noticias por su parte, quería comunicar las cláusulas abusivas de sus contratos, donde ellos se acogen para no devolver los importes abondos, así como la poca flexibilidad para adaptarse a la nueva situación tras el COVID.
Lo he puesto en manos de abogados y actualmente hemos presentado demanda formal al juzgado de Barcelona para resolver este contrato.
Ya existe jurisprudencia a nuestro favor, adjunto sentencia. https://www.poderjudicial.es/cgpj/ca/Poder-Judicial/Tribunals-Superiors-de-Justicia/TSJ-Castella-i-Lleo/Sala-de-premsa/Comunicats-de-premsa/-Un-juez-de-Valladolid-condena-a-una-tienda-de-novias-a-devolver-el-dinero-del-vestido-a-una-clienta-tras-anular-su-boda-por-el-coronavirus
No somos 1, 2 o 3 novias afectadas, somos muchísimas!! Y no solo durante la época de pandemia, que obviamente a salido a relucir todas las cláusulas abusivas, sino que llevan años adoptando estas prácticas con muchas novias. Que por desconocimiento y por no entrar en costes judiciales por el coste que supone, deciden no denunciar. Y esto el establecimiento lo sabe y se aprovecha.
Esta lucha que he iniciado ya no es por el dinero en si, sino para denunciar las prácticas abusivas recurrentes de este establecimiento y para que dejen de aprovecharse de las ilusiones de muchas novias, firmando clausulas totalmente abusivas en sus famosos “contratos”.