Y ya con este post termino nuestro resumen!
Para llegar de Banff a Jasper atravesamos las Icefield Highways, considerada una de las carreteras más bonitas del mundo. Impresiona muchísimo. Nada más entrar te piden el pase, porque es obligatorio llevarlo, y hay señales advirtiendo de los km que quedan hasta la próxima gasolinera (algunas veces más de 200) y de que vas a estar sin señal casi todo el camino. Para mí fue uno de los días más especiales de la luna de miel.
Paramos en el lago Bow y luego en Peyto. Este es muy curioso porque tiene forma de zorro o lobo. El mirador es una preciosidad y el camino hasta llegar a él parece de cuento de hadas.

La siguiente parada fue el cañón Mistaya. Impresionante de bonito.

Y nos salimos de la carretera para ir a ver el Lago Abraham (de los pocos que vimos sin hielo jeje). Cuando está helado se forman burbujas en la superficie y por lo visto es muy curioso de ver. Hacía un viento horrible y aquí vimos nuestro segundo y último oso.

De vuelta a la carretera, el tiempo cambio bruscamente y de repente estábamos en mitad de una tormenta. Y así fue como llegamos al Glaciar más famoso de las rocosas: Athabasca. Yo lo tenía pensado para otro día, pero es que nada más aparcar salió el sol y nosotros lo tomamos como una invitación a visitarlo. Es muy muy chulo. Se puede subir a él en unos autobuses especiales, pero nosotros decidimos acercarnos a pie 👣. Cuando íbamos de vuelta volvió la tormenta y la nieve junto con los chasquidos de la montaña crearon un ambiente un poco terrorífico que nos encantó jeje.

El siguiente día amaneció bastante nublado, pero aún así decidimos hacer la ruta de los seis puentes. En este parque parecía menos invierno, no había tanta nieve. Y gracias a eso pudimos alquilar unas bicicletas para visitar los lagos Medicine y Edith. También subimos en coche a visitar Pyramid y Patricia. Y otro día fuimos a las cataratas Athabasca, el lago Maligne y el sendero de los 5 lagos.



Finalmente el último día cogimos carretera de vuelta a Calgary. Una ciudad que no nos gustó nada. Pero sí que sacamos tickets para ver un partido de hockey y eso sí que lo recomendamos muchísimo!! Fue el cierre perfecto para dos semanas muy muy completas.
