Hola!!!
Hago este post un poco a modo desahogo, porque supongo que todas las personas a las que se os esté acercando vuestra fecha de boda, quizá os sintáis un poco igual 🫂
A menos de 3 meses del día B, he entrado en una espiral de agobios que solo alimento más y más.
Lo primero, de un par de meses a esta parte, el tiempo se me está pasando volando y, a pesar de que soy muy previsora y llevo muchísimas cosas adelantadas, siempre hay algo que hacer y me quedan otras muchas por hacer (culpa mía que me creo Jordi Cruz en Art Attack y me meto solita en unos jardines bien poblados 🤕). El problema es que ahora, en verano, el tiempo me cunde la mitad porque tenemos más planes, los findes no estamos en casa... y estoy viendo que se nos echa encima septiembre con todo por terminar 🥵
Lo segundo: las dudas 🤯. Llegados a este punto me entran dudas por absolutamente TODO: si hemos elegido bien el sitio de la celebración, si los proveedores son los mejores que podíamos haber cogido (DJ, fotógrafo...), si podíamos habernos ahorrado quebraderos de cabeza siendo más minimalistas a la hora de poner detalles...
Y, por último (que nunca es último pero, si no, llega septiembre y sigo contándoos mi libro), todas esas cosas que no podemos controlar: que la gente coma bien, que haga buen tiempo, que los proveedores cumplan y hagan bien su papel, que todo salga según lo planeado... y sí, lo sé, perder energía en estas cosas que no están en nuestras manos no tiene sentido, pero no puedo evitar pensarlo, es mi imperio romano 😵💫
Si a esto, y ahora sí termino, le sumamos la gente que no confirma cuando ya saben absolutamente todo (tanto si vienen como si no) 😡
En fin, veremos si no llego a la boda con ojeras de panda por los desvelos varios 🐼
¿Os habéis sentido así?