Desde luego que NO recomiendo a nadie que celebre un día tan especial como el de la boda allí. Ciertamente que el maître se portó bien, y muy atento, dado que siendo 130 invitados no daban a basto para sacar la comida a tiempo.
Los camareros de mesas tienen una dudosa profesionalidad, ya que, por ejemplo, a la hora de servir los cafés, no los servían persona por persona, y decian a los invitados: "oye, pásame la taza, que no llego" Una completa vergüenza.
El postre, que era una tarta de frutas con crema, deliciosa el día de la degustación, el día de la boda llegó CONGELADA, y no se podía comer.
Durante el cóctel de bienvenida, un camarero derramó todo un cuenco de salsa sobre el vestido de una invitada. Nos aseguraron que se harían cargo de la limpieza del mismo, pero cuando les pasamos la nota de tintorería se hacían los suecos. Nos costó mucho trabajo que nos pagaran 18 miserables euros de tintoreria.
Durante el coctel, también, una invitada cayó a la piscina. Me aseguraron que la vallarían, y no lo hicieron.
También se rompió un vaso durante el cóctel, nadie recogió los cristales, y un invitado se cortó con ellos.
El césped donde se celebraba el cóctel había sido regado el día anterior, por lo que estaba muy blando y los tacones se clavaban. Hubo muchas invitadas con problemas y caídas por este motivo.
La Dj (Virginia) iba de sobrada, y quiso "quitarnos" una hora de barra libre del baile sólo porque los invitados usaban el micrófono durante la comida para amenizar el banquete.
Y ya el colmo de los colmos: en las minutas de los menús se equivocaron al escribir mi nombre, es decir, el nombre de la Novia. Los camareros muy rápidamente retiraron todas las minutas, incluso se las quitaban de las manos a los invitados sin decir nada, para que no se viese el error.
Aún hoy estoy esperando que me pidan perdón por esta suma de catástrofes. Me arrepiento enormemente de haber decido celebrar mi gran día con ellos. Una completa decepción.