Hola.
Ya he escrito la reseña aquí en bodas.net pero quiero dejar este mensaje un poco más informal y extenso en el grupo de Málaga por si alguien se anima a elegir este hotel para la celebración.
Cuando elegimos Torremolinos para la boda tuvimos claro el sitio para la ceremonia, pero no el de la celebración del convite, y empezó nuestro viaje por los distintos restaurantes y hoteles de la ciudad.
Una opción era hacerlo en un restaurante / chiringuito de playa. Me parecía una buena idea, pero todos los que vimos que ofrecían banquete tiraban a cutres, y yo no voy a sentar a mis invitados en sillas de resina blancas de terraza cubiertas con una tela tapasillas.
Curiosamente, desde el año pasado casi todos los chiringuitos de la playa han sido remodelados y ahora tienen mucha mejor pinta, ahora están muy chulos, pero cuando los vimos el año pasado no, la verdad. Creo que les han obligado a reformarlos para seguir manteniendo la concesión.
El peregrinaje por los hoteles fue descorazonador.
El que más nos gustaba tenia una terraza maravillosa, pero ahí sólo hacen banquetes tipo cóctel. El convite tendría que ser ¡¡¡en el sótano -2!!! O sea, sin luz natural y en un espacio enorme en el que, dependiendo de los metros cuadrados que alquiláramos nos pondrían paneles separadores. ¿Qué? ¿Que me llevo yo a la gente desde Madrid para meterlos en un centro de convenciones como si fuéramos a un congreso? Ni hablar.
Luego estaban los hoteles de una conocida cadena. En el más chulo no celebran bodas. Otros dos ya te vuelven loco con los precios: hay que pagar primero por el alquiler del espacio y luego por lo que vas a tomar. Y encima son hoteles hechos en los años 70 que están reformados, pero los salones tienen esos restos de arquitectura antigua, decoración con escudos y ladrillos y elementos de atrezzo como ruedas de carro, espigas y tinajas. El espanto hecho interiorismo. Vamos, ni un escenario de zarzuela.
Finalmente vimos un par de hoteles a pie de playa pero el presupuesto era una auténtica barbaridad, subidísimo.
A través de esta web me mandaron la oferta del Hotel Pez Espada.
Bueno, era racional en precio y fuimos a visitarlo.

En cuanto entramos a mí se me cayó todo al suelo. Es un hotel PRECIOSO, elegantísimo, de una clase tremenda. Yo le decía al churri que era imposible que nos costara menos que otros cercanos que nos pasaban precios de disparate, que tenía que haber trampas escondidas en el precio.

Y mira, no. Después de la reunión con la encargada de MICE se lo dije muy serio: sois el único hotel que me ha mandado un presupuesto claro y detallado, sin conceptos poco entendibles. Por supuesto que tiene sus extras, pero ya ahí tú puedes elegirlos o no. Churri no hacía ni caso, estaba entusiasmado con el hotel, su arquitectura, su decoración y su historia. A la vuelta a Madrid lo teníamos ya contratado.
Hicimos y pagamos la reserva y ya todo fue bastante rodado. Otra cosa que me ha gustado es que no han sido pesados con los extras. Me los ofrecían, yo decía que no y no volvían a insistir machacando, lo que es muy de agradecer. De hecho, hemos elegido por nuestra propia iniciativa extras que al principio descartamos.
La cata del menú fue un poco extraña: cuando nos sacaron los aperitivos del cóctel los vimos un poco escasos, el que te saquen un dedal de gazpacho de frambuesa queda un poco ridi. Pero luego el último aperitivo era un cucurucho de fritura que ya llenaba y ya con la comida sentados era más que suficiente para una cena. Aparte, la calidad, para lo que suele ser un menú de boda, nos pareció más que aceptable.
Durante el último mes estuve en contacto casi diario con la encargada del hotel por los bailes de sitios, de mesas, la tarta, las figuritas, los extras que cogíamos, los que no... Además, el hotel te ofrece una habitación suite si llegas a un importe determinado contratado y nosotros estábamos siempre en el límite.
Vale, llegamos, nos dan la suite. Oh, dos cancelaciones, no nos la dan. Vale, la pagamos. Oye, pues mira, mejor metemos unas croquetas más en el cóctel y ya llegamos. Vale, pues que nos la den. Oh, no, otra cancelación. Pues ponemos tarta. ¡Y nos quedamos a 3 euros del importe necesario! ¡Pues me cobras una cocacola, le dije! Y así todos los días, quita y pon. Finalmente añadimos un extra que nos gustó mucho de la boda a la que fuimos y tuvimos nuestra suite, porque en la última semana también tuvimos dos bajas de invitados. A pesar de toda la guerra que dimos (que yo creo que no fue tanta), siempre nos trataron con mucha amabilidad.
Y llegó el día de la boda y todos los invitados se quedaron boquiabiertos. Fotos por todos lados. Es un hotel al que iban las estrellas de Hollywood en los años 60, y hay fotos gigantes de Frank Sinatra, Ava Gardner, Brigitte Bardot, Sean Connery, Rita Hayworth... precioso.
La terraza Ondina del hotel es ideal para fotos al atardecer, que salen con una luz mágica.


El cóctel en la terraza Frankie resultó perfecto en cuanto a cantidades y servicio. Pusimos de extra una barra de coctelería (mojitos y caipirinhas) que fue todo un éxito.

El salón del banquete está decorado con el color verde Tiffany corporativo del hotel, igual al de nuestras cajitas de regalo, y tiene un aire playero, nada rancio.

De tarta elegimos la más tradicional, porque ya se sabe que es lo que casi nadie toma y menos después del postre, y estaba riquísima, no hay que irse a sabores extraños, la nata buena es siempre garantía de éxito. Y no nos íbamos a quedar si nuestro momento de cortar la tarta-

Al DJ del momento barra libre / disco le pasé la playlist y se adaptó a nuestras indicaciones. Aquello terminó siendo toda una fiestón ¡Y sin latineo! Era muy gracioso ver al sector más joven alucinar con canciones petardas que ni conocían. Pero es que no saben lo que es tener a 30 gaysdecincuenta bailando como loco sus canciones-código.
El bar de la barra libre tiene un aire setentero muy chulo. El techo un poco bajo para mi gusto, me agobiaba un poco la zona de baile.

Más cosas del Pez Espada. En la habitación (maravilla de suite) nos dejaron un detallito:

¿Algún detalle no tan positivo?
Sí, tardaron en sacar los platos, entendible en el concepto de banquete para 100 personas.
Y no pusieron el nombre de las mesas en el seating plan, con lo que perdimos el rollo temático turismo dabadaba películas sesenteras que queríamos. La gente llegaba a la mesa, se encontraba la foto de un actor antiguo y decían wtf es esto. No es grave pero bueno. Mi hermano además se dedicó a ir cambiando los cuadritos de mesa en mesa. "Ya llevas mucho tiempo con Alfredo Landa, toma a Paco Martínez Soria"

Sinceramente, recomendación absoluta del Hotel Pez Espada de Torremolinos.Por el servicio prestado, por lo maravillosísimamente precioso y elegante que es, por la atención, por el presupuesto claro y razonable en precio. Dentro de un año nos regalan una cena de aniversario, así que volveremos.
Mi única pega es no haber tenido más tiempo para disfrutar de este hotelazo.