Buenos días, os escribo por desahogarme y saber si alguna ha pasado por lo mismo. Me enamoré de un vestido en febrero, para una boda de junio de 2021. Es una pieza única, creado para una pasarela de novios y, cuando me lo probé, supimos que había que hacerle algunas modificaciones para adaptarlo a mi talla. Lo compré por impulso, lo tuve puesto menos de 5minutos y no le hice ni fotos, por lo tanto estaba emocionadisima de ir a mi prueba y poder recordarlo y ver fotos. Ayer fue el día, llena de ilusión y con las emociones a flor de piel me presenté, pero la dependienta no debió tener su mejor día.. cuando me lo fue a abrochar me dijo “uy, ya sabemos lo que ha pasado contigo en el confinamiento “ y yo le dije “no, más bien lo contrario..tengo un problema de alimentación que me están tratando y, lamentablemente, pese a mantener el peso, hay días que estoy muy hinchada” mi madre le dijo que en febrero me estaba así y ella garantizó que tenía arreglo su respuesta “pues yo no recordaba que te estuviera tan estrecho” chicas, en menos de 45minutos estaba de vuelta en casa llorando. Sólo iba a ver mi vestido y soñar en cómo quedará y volví destrozada, en abril tengo otra prueba y de ilusión ha pasado a pánico. Creo que debió tener más tacto,
Gracias por leerme