Feliz viernes, comu.
No puedo negar que mis días preferidos para pasarme por aquí son los viernes y los lunes. Los viernes porque muchxs de vosotrxs estáis ya para daros el "sí" o a punto... Y los lunes porque es una gozada ver vuestros posts compartiendo lo maravilloso que fue vuestro día.
Me voy a poner un poco "querido diario" con vosotrxs.
Estamos a 120 días de nuestra boda y la verdad es que empiezo a notar una sensación como de vértigo o no sé, jajajajaja. La verdad es que tenemos todos los preparativos "en línea". A ver, nos faltan pequeños detalles pero todo lo más importante está listo. Tengo una sensación como de que ya va a ser "mañana" la boda... De hecho: es oficial, los sueños raros bodiles han comenzado (o más bien pesadillas, jajajajaja).
Nosotros somos novios pospuestos, todo sea dicho. Reservamos la finca en febrero de 2019, nuestra boda iba a ser el 10.10.2020, vino la pandemia, pospusimos, nos casamos igualmente por lo civil el día de nuestra fecha original, cuando pospusimos lo hicimos para "lo más tarde que nos dejaron" y aquí estamos... ¡Ya a nada!.
No doy crédito con lo rápido que se pasa el tiempo. Durante el confinamiento, momento en que pospusimos, teníamos una sensación de que de nuevo faltaban mil años para nuestro día... Y ahora, aunque lo estoy deseando, a veces digo: "jo, no pasaba nada porque faltaran dos o tres meses más"
. Y no porque no desee que llegue el momento, pero yo que sé... Que se me hace raro que falte tan poco, jajajajajjaja.
La verdad es que me quejo de vicio. Soy una persona muy positiva y mi pareja también... Cuando pospusimos no nos lo tomamos como algo dramático, simplemente hicimos lo que teníamos que hacer teniendo en cuenta lo fatal que estaba todo. El aplazamiento nos lo tomamos como una segunda oportunidad para hacer todavía más bonita nuestra boda: nos dimos algún caprichito más, contratamos a algún proveedor a mayores, etc.
Y ahora aquí estamos... Ya vacunados, con ganazas de que al fin llegue nuestro día y yo con sentimientos encontrados... Pues lo que os decía antes: sensación como de vertiguillo. ¿A qué se deberá?, pues no lo sé. En confianza os diré que me gusta tenerlo todo (en general) bajo control. Bueno no penséis que soy una zumbada, pero vaya que me gusta tener las cosas centradas... Desde el minuto uno, cuando decidimos casarnos, estaba al tanto de que en una boda lo que tienes que hacer es prepararla conmigo (disfrutando del viaje); y que, llegado el día, no todo iba a salir al milímetro pero que también por eso sería auténtico, precioso e irrepetible. Con lo que menos contábamos era con la llegada de una pandemia
... Pero, como dice mi madre: "la vida sigue, cada día sigue siendo único, hay que seguir viviendo y disfrutando aunque tenga que ser de maneras un poco diferentes a las que estábamos acostumbrados".
Buff, la vida "normal"... ¿Qué era eso?, jajajjaaj. A menudo tengo la sensación de que han pasado mil años desde que estábamos encerrados en nuestras casas y en nuestros pueblos y ciudades parecía que había habido un apocalipsis zombie. Pero aquí estamos, chicas y chicos... Y eso es lo importante. Así que: gracias por estar ahí, por tantos momentos, consejos, inquietudes y anécdotas... Al final bodas.net no deja de ser una pequeña familia y, de corazón os digo, que os estoy súper agradecida eternamente.
Conclusión: bendito vértigo bodil. Benditos nervios. Que sí, que ya, que es una tontería tener nervios... Pero es igual de normal tenerlos, como no tenerlos.
Un beso enorme y buen finde
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