¡Hola a tod@s!
Antes de empezar, ¡mucho ánimo! Tanto si habéis decidido aplazar al año que viene, o celebrarías vuestro gran día pronto, seguro que será un día genial y todo habrá merecido la pena
Yo venía aquí a contar mi vida, porque siempre recibo mucho apoyo y me encanta leeros. Y soy totalmente consciente de que lo mío es el menor de los problemas dada la situación actual, pero me apetecía compartirlo con vosotras.
Nos prometimos justo antes de empezar todo esto, así que no pudimos hacer nada; además, vivimos en Madrid pero nos casamos en mi tierra, Ciudad Real, por lo que no pudimos ir hasta la semana pasada. Intentamos ir haciendo cosas durante el confinamiento, pero me parece esencial visitar los lugares de celebración y eso lógicamente no era posible. Cuando quisimos mirar fechas... la iglesia que queremos no está libre hasta el otoño, y las fincas sólo tienen viernes disponibles...
Quizá podríamos elegir otra iglesia, cambiarlo a un viernes, o hacerlo en otra época; pero hace años que sueño con mi boda y siempre ha sido en la misma iglesia en la que se casaron mis padres, con un banquete al aire libre y un sábado ya que hay mucha gente de fuera y no quiero que nadie falle por trabajo o algo así. Por si fuera poco, yo aún sigo en erte y dudo que retome hasta septiembre.
Así que, tras darle muchas vueltas... Nos vamos a 2022. Prefiero esperar un año, que aunque ahora me parece eterno sé que no lo es, a hacerlo el año que viene y pensar que no era eso lo que quería en un principio...
Quizás hemos sido demasiado tajantes a la hora de tomar la decisión, pero creemos que con toda la situación que hay es lo mejor.
Encantada de leeros