Durante la preparación de nuestra boda hemos vivido emociones muy bonitas, pero también momentos difíciles que no esperábamos. Darnos cuenta de que no todas las personas importantes para nosotras podían acompañarnos en este día nos removió mucho, pero también nos enseñó algo importante: lo esencial es rodearse de quienes sí pueden celebrar tu amor sin condiciones.
Ha sido un proceso de aprendizaje, de poner límites y de cuidar lo que estamos construyendo juntas. Al final, esta boda no va solo de un día, sino de elegir con quién compartir la vida y el camino.