Fui controladora , quería llevarlo todo al milímetro , con horarios al minuto y la vida me enseñó que nunca todo está previsto y nos desmoronó la boda en un segundo tocó improvisar y salvarla como buenamente pudimos
Sencilla. En la boda nad de estridencias. Será una fiesta tranquila, llena de familiares y sin lujos. Solo nosotros comiendo juntos y bauilando después.