Este sábado pasado, por fin tuve la boda a la que estaba invitada y no puede ser más feliz, revivir más cosas, se me puso la piel de gallina, me emocioné.

Me puse a poner brillis a todo el mundo jajajaja.

Este es nuestro ceremoniante que oficiaba esta boda también.

El vestido fue este, fresco y elegante. Complementos dorados y mis zapatos coloridos de novia.