Hoy os comparto una alternativa al libro de visitas. A mí no me terminaba de convencer la idea de tener un libro de visitas tradicional porque aunque me guste mucho sentía que se iba a quedar abandonado en una estantería ya que poco a poco olvidas que está allí.
Las ideas que encontraba por internet (instax, teléfono con grabación de mensajes cortos, puzzle...) tampoco me convencían pero finalmente di con la solución:
Postales.
Encontré estas postales de cuadros de William Morris, que es un artista muy sentimental para nosotros, y donde la gente puede dejar un pequeño texto por detrás.

Se puede hacer con mil cosas; artistas, ciudades que habéis visitado o queréis visitar, fotos vuestras en pareja...
Es algo que es pequeño y se puede dejar en un sitio más al alcance de las manos, como la mesita de café, para ir viéndolo a menudo o enmarcar algunas y colgarlas en la pared.