No sé si reírme o llorar pero ya he visto en mas de un sitio a diseñadores haciendo mascarillas de lujo o a juego del vestido. Me da miedo que aunque pasemos de fases esto de las mascarillas haya venido para quedarse, y no me refiero 2020 sino que siga con nosotros más allá. En Asia sé que las mascarillas ya eran algo habitual en sus vidas, pero yo creo que si me tengo que poner mascarilla no sé si quiero celebrar la boda.
