Hola,
Como muchos de los post que hemos visto por aquí, nos hemos visto afectados por el COVID y hemos tenido que aplazar nuestra boda dos veces el año pasado, para finalmente acabar terminando por cancelarla finalmente en 2021, dado que nuestra boda es en Castilla y León, concretamente en provincia de Segovia (nosotros vivimos en Madrid) y las restricciones son absurdas (20 personas máximo, cierre a las 10 de la noche, etc...)
Al comunicar la cancelación de la boda, la mayoría de los proveedores han respondido de forma favorable y nos han devuelto la mayor parte de lo pagado (o todo lo pagado), menos la decoradora / wedding planner, que nos ha dicho que al haber tenido que cambiar dos veces la fecha (la primera fue el 30/05 y no se podía salir de Madrid por el confinamiento, y la segunda era el 12/09 y todos los pueblos de circundantes estaban confinados) y ahora cancelarlo, no está dispuesta aceptar nuevos cambios ni cancelaciones, pese a la normativa vigente y habiéndole ya adelantado más del 90% del presupuesto total (casi 2.800€ de los 3.200€ del presupuesto total), donde el 70% del presupuesto es alquiler de mobiliario y quedar casi 3 meses para la boda. Hemos intentado llegar a un acuerdo para "compensarle" su tiempo y su trabajo, llegando a aceptar hasta que se quedase con casi un 40% de lo ya adelantado, porque entendemos lo complicado de su situación y queremos compensarle sus horas de trabajo, pero nos sentimos robados y con mucha tristeza.
¿Alguno ha tenido alguna experiencia similar? ¿Cómo habéis procedido? Nosotros hemos intentado razonar con ella y lo único que recibimos son negativas, y nos gustaría evitar a toda costa tener que llegar a un juzgado, pero no parece haber otra solución...Ya es suficientemente triste decidir cancelar tu boda, para que además la persona que contratas para organizar el día más feliz de tu vida, sea la que más de lo esté amargando y te esté intentando robar...
Un saludo y gracias por vuestro tiempo.