El regalo o detallito para los invitados era algo que nos tenía un poco preocupados.
Afortunadamente atrás quedaron los tiempos en los que a ellos se les daba un puro y a ellas una minicajetilla de cigarrillos, menos mal. Y también las mini figuritas para poner en el aparador de una palomita de porcelana con dos anillos y las iniciales y la fecha del enlace, qué picorrrrrrrr.
¿Qué meter? Primero queríamos algo que fuera igual tanto para hombres como para mujeres, eso era fundamental. Que estuviera personalizado para cada invitado. Que no fuera genérico, sino que se viera que era un recuerdo de boda y finalmente que reflejara nuestra personalidad. Ah, y que no fuera caro, claro.
Dos meses antes de la boda lo teníamos todo organizado, imprimimos las etiquetas con caricaturas de todos los invitados, metimos los regalitos en los bolsos , los guardamos en cajas preciosísimas con los nombres de las mesas y los llevamos a Torremolinos. Fantástico.



¿Y qué ocurrió en los últimos días? Que tuvimos cuatro bajas, un invitado nuevo y hubo baile de sitios en las mesas. Aparte, nos parecía que quedaba un poco pobre el contenido y decidí meter una cosita más.
¿Consecuencia?
La tarde de antes de la boda, teníamos la habitación del hotel que parecía un rastrillo, todo lleno de ropa, maletas y bolsa abiertas, regalitos y cajas turquesa por todos lados.
100 bolsitos
que volver a abrir, reordenar, quitar los que ya no estaban, meter el nuevo y
organizar de nuevo las cajas con los cambios de mesas (aquello de "no me
pongas con mis padres", etc). 2 horas, en serio.
No pasa nada, todo quedó como debía y a la mañana siguiente los llevamos al hotel del convite.
Y ahora sí, con todos vosotros, ¡nuestros regalitos para los invitados!
El mini bolso contiene:
- Una etiqueta con la foto customizada por IA de cada invitado.
- Una mini botellita de aceite de oliva virgen extra como homenaje a Andalucía, donde nos casamos.
- Una bola luz led con enganche USB para poner en el teléfono móvil que cambia de color con el sonido. Si no hay luces de colores no somos nosotros.

- Un imán de nevera con una caricatura nuestra (muy juvenil y favorecedora, claro).
- Dos pins para crocs, que no sirven de nada pero hacen bonito.
Para los niños que no tienen móvil, metimos una mini power bank linterna donde podían enganchar la luz.

¿Lo más celebrado? Las caricaturas IA. Se lo pasaron en grande distribuyendo los bolsos en las mesas, y hubo hasta quien le hizo fotos y se hizo un sticker para whatsapp con la imagen.
Los pins para crocs, algo totalmente inútil, acabaron en los ojales de las chaquetas y en las copas para identificarlas, así que bueno, un poco de utilidad tienen.
El imán de nevera... jajaja, a ver quién lo pone y quién no.
La botellita de aceite... ni un comentario, nadie nos dijo nada.
Las luces... hicimos un poco el ganso en el baile y ya. Los niños sí que se lo pasaron pipa con ellas.
Y eso sí, los bolsos fueron celebradísimos, hubo quien lo cambió porque quería el color naranja Birkin, el más cotizado (a saber por qué) y al final sé de más de una que se llevó varios.
¿Presupuesto?
Bolso 0,70
Imán 0,37
Luz 1,20
Pins (ni me acuerdo, pero ridículo).
Aceite 0,36
Lo de los niños subió un poco pero eran cuatro regalos sólo, así que sin problema.
Demostración de que se puede dar un detallín sin gastarse una pasta.