Vestido desmontable: es una gran opción para ir abrigada fuera y con un ligero cambio lucir deslumbrante un gran vestido de novia. Ya sea quitando chaqueta o mangas, capas o incluso ponchos, podemos lucir dos looks en uno para ir divina sin pasar ni una pizca de frío.

Tejidos gruesos: igual no son los más bonitos pero un tejido que te abrigue puede ser un gran aliado. El tweed o incluso el mikado pueden ser ideales para novias de invierno.

Prendas de abrigo: una capa, una chaqueta, una estola… estos complementos de abrigo pueden salvar a más de una novia o invitada en estas bodas.

Zapatos: aunque a más de una nos encanten las sandalias en estas bodas es mejor optar por zapato cerrado sea salón o incluso tipo botín. Además hay que apostar por tejidos como el terciopelo, el ante o la piel (os lo dice una invitada que se saltó esta norma y casi pierde los pies por congelación una vez).

Colores de invierno: por último, y no menos importante, la paleta de colores propia de la estación debe estar reflejada en el atuendo (siempre que nos guste pues ya sabéis: tu boda, tus normas). El granate, el verde oliva, el gris perla o el marrón son ideales tanto para grandes como pequeños detalles como en el ramo, la joyería o incluso la manicura.

Espero que os sirva para aquella novias e invitadas de invierno y si tenéis algún consejo más bienvenido sea. 💛