Buenos días!!!
Últimamente me ronda la duda por la cabeza... En el caso de los regalos a los invitados tenemos uno ya en mente, que me representa mucho a mi, pero que puede que algunos de los invitados no lo vayan a usar (otros todo lo contrario)
Estamos intentando personalizarlos, para que independientemente del uso de ellos o no más allá de ese día, la gente nos vea a nosotros en los regalos, que al verlos digan... es tan ellos!!
Estuvimos en una boda el año pasado en la que cada detalle recordaba a los novios, y me pareció maravilloso!!
También nos han comentado que a la hora de elegir el menú, la tarta... elijamos cosas que le puedan gustar a todo el mundo, y claro, ya no sabemos si hacer la boda exclusivamente para los invitados y olvidarnos de lo que más nos podría gustar a nosotros o pensar también en nosotros e intentar que se vea reflejada nuestra personalidad y forma de ser en todo
(por supuesto también teniendo en cuenta lo que los invitados puedan preferir)
¿Os ha pasado u os está pasando? ¿Dónde está el equilibrio?